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Vamos despacio porque vamos lejos

Vamos despacio porque vamos lejos

Creo oportuno empezar con una advertencia: leer el número 3 de Circle by Ecoembes del tirón tiene efectos secundarios. El foco de infección es el reportaje Ritmo lento y contagia a todos los demás. Impacta en la conciencia como una bala. Es tan evidente que conmueve.

«No denuncio la rapidez en sí misma, sino que vivimos siempre en el carril
rápido y hemos creado una cultura de la prisa donde buscamos hacer cada vez
más cosas con cada vez menos tiempo. Hemos generado una especie de dictadura
social que no deja espacio para la pausa, para el silencio, para todas esas cosas
que parecen poco productivas. Un mundo tan impaciente y tan frenético que
hasta la lentitud la queremos en el acto». Carl Honoré, autor de Elogio de la
lentitud, pertinentemente mencionado en el reportaje, se lamenta de que «hemos
perdido la capacidad de esperar».

Como bien puntualiza el periodista canadiense, la filosofía slow no pretende
reivindicar, en ningún caso, la pasividad, sino hacernos plenamente conscientes
de cómo y para qué invertimos nuestro tiempo.

Nuestra noción del tiempo en los países llamados «desarrollados» es,
justamente, una de las variables que han determinado la insostenibilidad de
nuestro modelo de producción y consumo. La visión lineal del tiempo se ha
trasladado a la industria y a la economía. Una aceleración incompatible con la
lógica de la naturaleza: los tiempos lentos y cíclicos de los ecosistemas los hacen
resilientes.

Nos autodenominamos «los seres inteligentes del planeta». Sin embargo,
somos quienes lo estamos destrozando. Si la biosfera tardó trescientos millones
de años en producir los combustibles fósiles, nosotros solo hemos necesitado
trescientos años para consumir más de la mitad de esos recursos disponibles.
Sacudámonos la arrogancia de los hombros. No somos dueños de nada. El
paso de la especie humana por el planeta, medido en tiempo geológico, es un
instante. La sostenibilidad no es una opción.

Este número de Circle es una declaración de intenciones. Un manifiesto.
¡Cuidado, que contagia!