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Los Humedales en España están en peligro

Los Humedales en España están en peligro

Amenazas como el cambio climático, la contaminación, la sobreexplotación y la falta de agua están provocando la lenta y silenciosa desaparición de La Albufera, el Delta del Ebro y Doñana. Es una señal evidente de que los humedales en España se están deteriorando lentamente.

Suena contradictorio, pero tiene todo el sentido. Un humedal es un ecosistema único por ser doble, esto es: acuático y terrestre. Su particular disposición (una tierra llana que se inunda constantemente) permite una diversidad biológica inmensa, es fuente de agua y produce plantas y otros organismos de los que dependen muchas especies para subsistir.

Aún quedan miles repartidos por el mundo, y son indispensables para la Humanidad por varios motivos:

  • Producen agua dulce y alimentos
  • Controlan las crecidas
  • Recargan las corrientes subterráneas.
  • Mitigan los efectos del cambio climático

Pero el panorama de estos ecosistemas es sombrío: según la Convención Ramsar (un tratado intergubernamental para la protección de los humedales, en el que intervienen casi todos los países miembros de Naciones Unidas), en el siglo pasado desaparecieron el 64% de los humedales del planeta. La mayor parte en Asia, aunque en el resto del mundo ya es un mal endémico.

Consecuencias de la desaparición de los humedales

Entre las causas de su desaparición, el informe señala que los humedales a menudo son considerados por las Administraciones como terrenos baldíos que se drenan, rellenan y reconvierten para otros fines. En ocasiones se les da usos inadecuados, como la agricultura o el pastoreo. La desviación de agua mediante represas, diques y canalizaciones, y la edificación y desarrollo de infraestructuras en valles fluviales y zonas costeras también son letales para los humedales. En el caso de los que no sufren ninguno de estos escenarios, el ecosistema acuático y terrestre de los humedales puede verse afectado por la contaminación del aire y del agua.

La situación en España requiere medidas urgentes. Es el tercer país del mundo con más espacios reconocidos por la Convención Ramsar: 74 áreas, de las cuales, más de la mitad padecen un «deterioro notable», según el dictamen de la ONG SEO/Birdlife, que denuncia que la gestión del agua, la contaminación y el urbanismo son las mayores presiones sobre estos hábitats. En Las Tablas, el Mar Menor, la Albufera valenciana, la Laguna de Valdoviño, Delta del Ebro y la S’albufera de Mallorca se han detectado cambios dramáticos en sus ecosistemas, y su subsistencia está en entredicho.

Uno de los ejemplos más lacerantes es el Espacio Natural de Doñana, en el que confluyen varios de los escenarios mencionados: nueve de las 22 especies de aves protegidas que allí residen han visto una reducción dramática de su población en la última década. Según la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía, esto se debe a una degradación paulatina del humedal por la desecación de lagunas, la extensión de la ganadería, la contaminación por químicos agrícolas y la munición utilizada en cacerías. En el siglo XX, Doñana ha perdido el 80% de sus marismas y los aportes de agua que quedan son «de baja calidad y altamente contaminados», según ha denunciado recientemente la ONG WWF.

Soluciones

En su último informe, la Convención Ramsar proponen varias medidas para detener esta crisis ecológica que tienen que ver con la restauración de las zonas ya degradas y las políticas de gestión de suelo, pero hay una que es clave para todas las demás: «Educar a la sociedad sobre los beneficios de los humedales».