Tu entorno

Consecuencias del cambio climático. Cuando la Tierra saca su furia.

Consecuencias del cambio climático. Cuando la Tierra saca su furia.

La vida humana cambia de manera irreversible tras un fenómeno climatológico extremo. Los expertos advierten: el cambio climático multiplicará e intensificará estos desastres naturales y sus consecuencias.

¿Cuales son las principales consecuencias del cambio climático?

Subida de la temperatura media del planeta, deshielo de los casquetes polares, aumento de las concentraciones de gases que dañan la capa de ozono, contaminación atmosférica… Además de las consecuencias cotidianas que el cambio climático tiene para nuestra vida y que pasan casi desapercibidas a corto plazo, expertos y organismos como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) alertan de que, con él, los desastres naturales se harán más habituales, más graves y más mortíferos, produciendo «fenómenos meteorológicos extremos sin precedentes».

Según la ONU, en los últimos veinte años, más de 1,3 millones de personas han perdido la vida y muchas más han visto arrasados sus hogares debido a graves catástrofes que tienen su raíz en fenómenos de la naturaleza y que asolan, sobre todo, las zonas más desfavorecidas del planeta. Estas son algunas de las más devastadoras que han sucedido en las últimas décadas.

El mar se traga Tailandia

Todos recordamos las sobrecogedoras imágenes que recorrieron el mundo tras el terremoto y posterior tsunami que arrasó Tailandia y afectó a Sri Lanka, Indonesia, Bangladesh, Myanmar, Maldivas y Malasia a finales de diciembre del año 2004. La catástrofe –contada, por ejemplo, en la taquillera película Lo imposible, dirigida por Juan Antonio Bayona– tiene el dudoso honor de ser el desastre natural reciente de este tipo que más víctimas mortales ha causado en la historia reciente: más de 220.000 personas perdieron la vida en una tragedia que nos hizo familiarizarnos con la palabra tsunami y despertó campañas solidarias en todo el mundo.

Terremotos, una pesadilla global

12 de enero de 2010. Un terremoto con epicentro registrado a pocos kilómetros de Puerto Príncipe redujo a escombros la capital de Haití y también gran parte del país. Las réplicas del seísmo –que superó los siete grados en la escala Richter– provocaron una catástrofe de la que la isla aún está recuperándose. Según las cifras oficiales, más de 316.000 personas fallecieron y más de un millón y medio vieron sus hogares arrasados. Los terremotos son uno de los desastres climáticos que se han cobrado un mayor número de vidas en las últimas décadas a lo largo de todo el globo, siendo especialmente graves los ocurridos en Pakistán (en 2005, con 88.000 muertos), China (en 2008, con 84.000 muertos) e Irán, que tembló de forma especialmente violenta en 1990 y 2003, con dos seísmos que se cobraron la vida de más de 65.000 personas.

El horror ciclónico del sudeste asiático

En mayo de 2008, el ciclón tropical Nargis –un tipo de huracán, también conocido como tifón, que se produce cerca de los trópicos– tocó tierra en Birmania y causó más de 140.000 muertos en las regiones cercanas al golfo de Bengala. Por su localización física, la zona del sur de Asia está especialmente expuesta a este tipo de fenómenos: en el año 1991, un fenómeno climatológico similar acabó con la vida de otras 139.000 personas en Bangladesh.

Calor extremo y sequías en el centro y este de Europa

El aumento de la temperatura global es uno de los efectos más evidentes del cambio climático que, además de provocar problemas de deshielo en los polos, se ha traducido en graves olas de calor, muchas de ellas unidas a duras sequías en lagos y ríos, que han causado estragos entre la población. Especialmente graves han sido las que afectaron a Europa Central (sobre todo a Francia, Alemania, Italia, Portugal, Rumania, España y Reino Unido) en 2003 y la que tuvo lugar en Rusia en el año 2010, que dejó más de 56.000 víctimas mortales.