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Ruido y contaminación acústica, ¿Cómo podemos combatiralos?

Ruido y contaminación acústica, ¿Cómo podemos combatiralos?

En pocos años, el 75% de la población mundial vivirá en ciudades. Esto conllevará un aumento de actividad y, por tanto, de ruido en los entornos urbanos. Estas son algunas medidas para minimizar sus efectos dañinos para la salud.

Está contemplada en nuestro ordenamiento, dentro de la “Ley de Ruido”. Y la define de la siguiente manera: «Presencia en el ambiente de ruidos o vibraciones, cualquiera que sea el emisor acústico que los origine, que impliquen molestia, riesgo o daño para las personas, para el desarrollo de sus actividades o para los bienes de cualquier naturaleza, o que causen efectos significativos sobre el medio ambiente».

La contaminación acústica es una realidad inherente a las sociedades desarrolladas, que tiene especial incidencia en los núcleos urbanos y supone un riesgo directo para nuestra integridad física y mental, tal y como insiste la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta institución realizó el primer estudio mundial sobre dicho fenómeno a principios de esta década, y concluyó que solo el ruido que provocan los medios de transporte, terrestres y aéreos, puede originar desde insomnio hasta ataques al corazón, pasando por problemas de aprendizaje y la enfermedad del tinnitus o acúfenos (oír ruidos cuando no hay una fuente sonora real externa).

En la encuesta de la OMS, uno de cada tres ciudadanos aseguró que sufría estrés en algún momento del día por culpa del ruido, y uno de cada cinco declaró tener dificultades para conciliar el sueño a causa del tráfico, lo que eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares e hipertensión.

La contaminación acústica se ceba especialmente en los sectores de menor edad: en todo el mundo, unos 1.100 millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición por el uso nocivo de aparatos de audio personales, como teléfonos inteligentes, y por la exposición a niveles sonoros dañinos en lugares de ocio ruidosos, como clubes nocturnos, bares o eventos deportivos.

Aunque la normativa es cada vez más restrictiva con los decibelios, y eso abarca desde el sector del transporte hasta las empresas de ocio, la realidad es que, en breve, más del 75% de la población mundial vivirá en ciudades, y eso conllevará, inevitablemente, un aumento de ruido ambiental. Estos son algunos consejos para reducir sus efectos.

Cómo evitar la contaminación acústica

Procura tener una casa insonorizada

Si vives en el centro, ten la casa lo más aislada posible. Hay medidas de coste elevado, como el doble acristalamiento o el tratamiento de los tabiques con materiales insonorizantes. Pero hay otras vías que, si bien no son tan eficaces, pueden ayudar a reducir el ruido que entra en tu hogar, como, por ejemplo, el uso de alfombras en algunas zonas de la casa, o la colocación de librerías en algunas de las paredes.

Evita atascos

Parece una obviedad, pero lo cierto es que casi siete de cada 10 personas usan su coche para ir a trabajar, según un estudio de la empresa demoscópica Sigmados. Esto, aparte de ser profundamente ineficiente y contaminante para el medio ambiente, implica la generación de un ruido, muchas veces, evitable. También para ti: aunque los coches modernos cada vez están mejor insonorizados, la edad media del parque automovilístico español es de 12 años. Eso significa que hay muchos coches viejos, y por tanto muy ruidosos, circulando. Además, según la DGT, la mayor concentración de atascos se suele dar en las horas de entrada y salida de la oficina. La mejor manera de evitar atascos es usar el transporte público o, si es posible, evitar las horas punta.

Usa tapones para el ruido

Si trabajas en algún tipo de industria que genera mucho ruido, o en ambientes como el de los clubes nocturnos, es la mejor manera de evitar que el exceso de decibelios te pueda perjudicar. La OMS recomienda que el nivel más alto permisible de exposición al ruido en el lugar de trabajo sea de 85 dB durante un máximo de 8 horas al día. Pero la exposición en los lugares citados suele ser superior a los 100 dB.

Pon el móvil en silencio

Deja en silencio las funciones no imprescindibles de tu móvil. Hoy en día, y más con el uso masivo de las redes sociales, vivimos en una nube constante de alertas: Whatsapp, Facebook, SMS, llamadas, noticias, correos electrónicos… Es recomendable dejar el sonido activado solo de aquellas que realmente te resulten necesarias (por ejemplo, si estás esperando una llamada o un mensaje).