Innovación

Tecnología (y cabeza) contra el desperdicio alimentario

Tecnología (y cabeza) contra el desperdicio alimentario

Mientras el 11% de la población mundial pasa hambre, en España cada ciudadano tira a la basura unos 180 kilos de alimentos al año. Controlar lo que tenemos en la nevera y hacer una previsión en los menús son solo algunas de las medidas para acabar con el desperdicio.

Actualmente, España es el séptimo país que más comida despilfarra de la UE: se tira a la basura más de 7,7 millones de toneladas de comida al año. Cada ciudadano se deshace anualmente de unos 179 kilos de comida, lo que se traduce en casi 3.000 millones de euros anuales, según cifras oficiales. También somos, curiosamente, el país europeo que más alimentos dona: solo en 2017, donamos 153 millones de kilos.

Si tenemos en cuenta que el 11% de la población mundial –unos 815 millones de personas– pasan hambre en el mundo, según datos de la FAO, nos encontramos ante una situación sin sentido que urge remediar. Por este motivo, la cadena alimentaria –agricultores, industria, distribución, hostelería– ha aunado fuerzas y firmado un acuerdo para luchar contra el desperdicio.

Nace un acuerdo para luchar contra el desperdicio de alimentos

Coordinado por la Asociación de Empresas del Gran Consumo (Aecoc), se trata de una iniciativa con tres objetivos fundamentales: reducir los desperdicios a través de prácticas de prevención y eficiencia, maximizar el aprovechamiento del excedente producido, y sensibilizar a la sociedad.

Según señalan los signatarios del decálogo, conviene empezar por modificar los diferentes criterios entre Comunidades Autónomas que regulan las donaciones de comida y que dificultan el proceso de donación, para lo que los expertos proponen un modelo más flexible de ámbito nacional para eliminar las trabas existentes. Además, habría que implantar medidas que faciliten la información al consumidor, que encuentra grandes dificultades a la hora de diferenciar entre fechas de caducidad y de consumo preferente.

Los consumidores juegan un papel decisivo en el éxito de esta iniciativa ya que, en general, tiran comida al cubo de basura por no llevar a cabo un buen control de los productos que tienen en sus neveras y despensas. Además, tampoco planifican el gasto y hay una falta de previsión en los menús de los días posteriores a la compra, según se desprende del documento sobre Hábitos de aprovechamiento de la alimentación, elaborado por Aecoc.

Innovación para no desperdiciar

TheCircularLab, el centro de innovación sobre economía circular de Ecoembes, en colaboración con la iniciativa Dondelotiro.com de Carrefour, ha desarrollado una aplicación que permite a todos sus clientes saber cómo reciclar cada uno de los productos de su cesta de la compra.

Una vez realizada la compra, se pasan los productos por caja y, después, con el código de barras que aparece en el ticket, se escanean los alimentos usando la aplicación. Automáticamente, la app separa los productos en contenedores virtuales para saber en cuál de ellos tenemos que desechar los residuos.

Esta colaboración entre ambas entidades representa un paso adelante en el desarrollo de soluciones que garanticen la sostenibilidad medioambiental del planeta. «Este tipo de aplicaciones son realmente útiles para hacer llegar a la sociedad información en torno a cómo se ha de reciclar para reducir los efectos del cambio climático y hacer de nuestro planeta un lugar más sostenible», afirma Zacarías Torbado, coordinador de TheCircularLab.