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Líderes en la lucha contra el cambio climático

Líderes en la lucha contra el cambio climático

El calentamiento global es el mayor reto de la humanidad en este siglo. Para mover a los más de 7.000 millones de habitantes del planeta en la buena dirección, hacen falta guías con discursos convincentes. Estas son las personas llamadas a liderar el cambio.

Eleanor Rosalynn Smith Carter se la conoce por su título de primera dama, pero la esposa del expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter, aparte de dirigir la carrera política de su marido, dio con la definición más exacta del concepto de liderazgo: «Un buen líder lleva a las personas a donde quieren ir. Un gran líder las lleva a donde no necesariamente quieren ir, pero deben estar». Esta sentencia es perfectamente aplicable a la lucha contra el cambio climático. Semejante empresa, el mayor reto que afronta la humanidad este siglo, debe ser timoneada por líderes sociales para llegar a buen puerto. Estas son las personas con más repercusión internacional en su tenacidad contra el calentamiento global y el deterioro de nuestro planeta.

Christiana Figueres

Antes, abundaban los políticos, empresarios, pensadores y artistas de relumbrón. Hoy, cada vez más, son los líderes contra el calentamiento global quienes copan la sacramental lista de las «100 personas más influyentes del mundo» de la revista Time.

La antropóloga y economista costarricense Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), figuró en ella hace dos años. Fue una de las artífices del Acuerdo de París y antes había participado en las negociaciones del Protocolo de Kioto. Ha colaborado en el diseño de los principales instrumentos de la última década para hacer frente al cambio climático y es una promotora fundamental de la participación activa de América Latina en los asuntos medioambientales de Naciones Unidas.

Su amplitud de miras como experta antropóloga la ha llevado a establecer relaciones, hasta hace bien poco, inesperadas: «Hay que explicar a la sociedad que el cambio climático y la crisis de refugiados están ligados», repetía hace dos años en numerosas entrevistas.

Christiana Figueres: Fue una de las primeras en advertir de la relación entre el cambio climático y la crisis de refugiados

Su postura frente al calentamiento global es de gravedad, pero, al mismo tiempo, esperanzadora, tal y como declaraba al diario ABC poco después de la firma del Acuerdo de París: «Es importante recordar que, por un lado, estamos batiendo todos los récords de temperatura y de desertificación, lo que va en una dirección negativa muy peligrosa; también en la inversión en energía renovable y en sus costes, que, en muchas regiones, ya son inferiores a los de combustibles fósiles, como en el número de políticas e instrumentos que se están tomando para hacerle frente al cambio climático. Poco a poco, estamos cerrando la brecha entre la realidad que estamos afrontando y la realidad distinta que queremos construir».

Laurence Tubiana

Esta economista fue nombrada embajadora de Francia para las negociaciones internacionales sobre el clima durante la COP21 de 2015 en París. Antes, había fundado y dirigido el Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), con sede en París, y había sido asesora principal en materia de medio ambiente del ex primer ministro francés Lionel Jospin.

Tubiana se encontraba en Nueva York como profesora visitante en la Universidad de Columbia cuando recibió la propuesta del Estado francés. Su nombramiento como embajadora especial de la ONU fue confirmado en la reunión del Consejo de Ministros del 3 de junio de 2014. Durante los siguientes 18 meses, como ha declarado ella misma, trabajó de siete de la mañana a medianoche todos los días y realizó alrededor de 45 viajes para reunirse con ministros y grupos empresariales de todo el mundo. Su estrategia se basó en alentar a los países a elaborar sus propios planes para la adopción de políticas nacionales que previeran medidas contra el cambio climático. El éxito de su esfuerzo lo confirma el hecho de que la conferencia COP21 de 2015 culminara con la rúbrica del Acuerdo de París.

Antes de aquella gran cumbre, Laurence Tubiana resumió su punto de vista sobre el calentamiento global: «Es un tema fascinantemente complejo, porque las condiciones actuales son insostenibles y desequilibradas, y favorecen actitudes y niveles de consumo que son perjudiciales para todos. La fuerza motriz, para mí, es la misma idea de Justicia».

Papa Francisco

La primera gran carta encíclica del papado de Jorge Mario Bergoglio ha estado dedicada al cambio climático. Una de sus frases rompe con la complicada relación que históricamente han mantenido la Iglesia católica y la ciencia: «Los científicos ya lo han confirmado: el calentamiento global es un hecho».

Ante más de 1.200 millones de católicos de todo el mundo, poco antes de la firma del Acuerdo de París, el papa Francisco les pidió que unieran sus fuerzas contra el desastre climático e incidió en que es «un asunto moral para la Iglesia, porque hay que afrontarlo para proteger tanto a las poblaciones más vulnerables como al planeta». Como si siguiera los pasos de San Francisco de Asís, Bergoglio defiende hoy que la causa ecologista es de máxima prioridad, como saca a relucir en la mayoría de sus intervenciones: «El hombre es un estúpido, un testarudo que no ve», dijo recientemente.

El entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, opinó sobre la encíclica papal: «La Iglesia se reafirma en que el cambio climático es uno de los principales retos a los que se enfrenta la humanidad y que se trata de una cuestión moral que requiere un diálogo respetuoso entre todos los sectores de la sociedad. Y reconoce que la mayor parte del calentamiento de las últimas décadas ha sido causado principalmente por las actividades humanas. El papa Francisco rema, sin duda, en nuestra misma dirección».

Leonardo Dicaprio

La estrella de Hollywood ha dedicado esfuerzos y medios a producir Before the Flood, un documental que retrata el calentamiento global y sus consecuencias en toda su extensión. Recientemente, declaró a National Geographic: «No existe otra cuestión más importante que esta. No tenemos un planeta B. Todo el esfuerzo que dediquemos a luchar contra el cambio climático nos ayudará a crear un mundo sostenible y habitable a largo plazo».

DiCaprio no solo se apoyó en los datos reales del incremento de la temperatura del planeta y su impacto en los ecosistemas. También se entrevistó con líderes de opinión como Barack Obama o el papa Francisco, y con científicos de la NASA que dieron su punto de vista sobre las consecuencias y las posibles soluciones.

El documental, además, promovió una campaña de fondos para diferentes organizaciones que luchan contra el cambio climático. «Necesitamos líderes que comprendan la importancia de combatir el calentamiento global y abracen las verdades indiscutibles de la ciencia», dijo el actor durante la presentación del filme, y advirtió: «Ningún país es inmune a esta amenaza. En muchos lugares de Estados Unidos, ya se están notando los efectos: el aumento del nivel del mar en Florida, las sequías en California o las tormentas en el golfo de México. Aún podemos evitar que estos episodios acaben generalizándose. Además, tenemos la oportunidad de liderar el mundo en uno de los problemas más cruciales de todos los tiempos». DiCaprio no sospechaba, ni de lejos, que Estados Unidos se desvincularía del Acuerdo de París dos años más tarde.

Leonardo DiCaprio: Para su documental Before the Flood, entrevistó a líderes como Obama o el papa Francisco, y a científicos de la NASA

Vandana Shiva

Nacida en las faldas del Himalaya e hija de una granjera y un guardabosques, su compromiso con la naturaleza fue casi una consecuencia. En 1976, saltó a Canadá y obtuvo el doctorado en Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Guelph, y, tres años más tarde, creó la Fundación para la Investigación Científica, Tecnológica y Ecológica, impulsora de infinidad de proyectos e iniciativas: la difusión de la agricultura ecológica por medio del programa Navdanya, el estudio y mantenimiento de la biodiversidad con la creación de la Universidad de las Semillas, la regeneración del sentimiento democrático (Movimiento Democracia Viva) o el compromiso de las mujeres con el movimiento ecologista (Mujeres Diversas por la Diversidad). A esas alturas, Shiva ya se autodefinía, tajante, como ecofeminista.

Su trayectoria la avala: ha escrito más de una docena de libros influyentes con títulos como Abrazar la vida: mujer, ecología y desarrollo, La praxis del ecofeminismo: biotecnología, consumo y reproducción o el último –recién publicado–, ¿Quién alimenta realmente al mundo?, y, entre sus muchos asesoramientos para organismos internacionales, destaca el reporte La mayoría de los agricultores en India son Mujeres, para Naciones Unidas. También ha sido asesora de diversos Gobiernos en India y en el extranjero (entre ellos, el español, durante la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero), y en organizaciones alejadas de los poderes públicos, como International Forum on Globalization, Women’s Environment & Development Organization y Third World Network. La revista Time la definió en 2003 como «heroína ambiental de nuestro tiempo» y hoy preside la Comisión del Futuro de la Comida, asentada en Italia.

Sonia Guajajara

Sonia Bone Guajajara es una líder indígena de Brasil. Estudió Enfermería y Letras en la Universidad Pública de Maranhão e, inmediatamente después, inició su militancia por los más vulnerables, como coordinadora de distintas organizaciones no lucrativas dedicadas a proteger los derechos de los pueblos indígenas.

En 2017, la estrella del pop Alicia Keys cedió su espacio en el escenario principal del macrofestival brasileño Rock in Rio a la líder indígena. Guajajara dio un discurso sobre los derechos territoriales de la Amazonia que tuvo un eco mundial, mientras Keys interpretaba Kill Your Mama, que aborda justamente la devastación del medio ambiente producida por la acción humana, en la que los pueblos indígenas son especialmente vulnerables.

El 31 de noviembre del año pasado, Sonia Guajajara fue presentada por el partido Socialismo y Libertad (PSOL) como candidata a la vicepresidencia de la República a través de un manifiesto: «Por una candidatura indígena y ecosocialista».

En una entrevista reciente, Guajajara declaraba: «Para nosotros, civilización es el comportamiento que tenemos con relación a la tierra. En mi opinión, somos el pueblo más civilizado que existe. No se puede pensar en el indio de una manera romántica, salvaje. Nosotros existimos. Tengo la misión de que la gente vea el potencial gigante que los pueblos indígenas tienen para preservar la vida. Y también cómo nuestra forma de vida naturalmente actúa como una barrera protectora contra el caos».

Marion Kamau

La keniata Marion Kamau es docente, ensayista y especialista en agricultura sostenible. También es autora de numerosas publicaciones en torno a esta temática y una de las máximas representantes de Green Belt Movement (GBM).

Esta organización ambientalista empodera a las mujeres para conservar el medio ambiente y mejorar los medios de subsistencia. Fue fundada por la profesora Wangari Maathai en 1977 bajo los auspicios del Consejo Nacional de Mujeres de Kenia (NCWK), para responder a las necesidades de las mujeres rurales keniatas que informaron de que sus arroyos se estaban secando, su suministro de alimentos era menos seguro y tenían que caminar para conseguir leña para combustible y logística.

GBM inició un proyecto pionero en el que alentaba a las mujeres a trabajar juntas para cultivar semillas y plantar árboles para solidificar el suelo, almacenar agua de lluvia, proporcionar comida y leña, y recibir una contraprestación económica por su trabajo que les permitiera subsistir en semejantes condiciones adversas. Como repite Kamau en muchas ocasiones, su visión es la de «una sociedad impulsada por los valores de las personas que conscientemente trabajan para la mejora continua de sus medios de vida y por un mundo más verde y más limpio».

Emmanuel Macron

«Estamos perdiendo la batalla del cambio climático y el calentamiento del planeta». Así de tajante se mostró el presidente Emmanuel Macron ante decenas de dirigentes mundiales en la última Cumbre del Clima. Y prosiguió con un aviso a navegantes: «No hay que equivocarse, parece que vivimos un buen momento, todo es formidable, pero estamos perdiendo la batalla».

El jefe de Estado francés ha aprovechado el hueco dejado por Estados Unidos, tras su salida del Acuerdo de París, para liderar, desde el plano político, la batalla contra el calentamiento global. No en vano, se ha apropiado del eslogan de Donald Trump, para darle un sentido totalmente distinto: «Make the planet great again» (hagamos el planeta grande otra vez)

El presidente galo no se quedó en las buenas intenciones y anunció cuatro medidas para su país, como revulsivo a «la dejadez de Donald Trump», según sus propias palabras: erradicación de los coches de gasolina y diésel de aquí a 2040, año en el que solo deberán circular vehículos eléctricos, y, en el ínterin, el Estado dará subvenciones y pondrá limitaciones a la venta de vehículos de motor de combustión; cierre de la mitad de las centrales nucleares para 2025; el final de las energías fósiles será una realidad en 2022, con una apuesta clara por las renovables. Por último, Macron prometió ayudas al sector agrícola para combatir los efectos de las próximas sequías.