Economía circular

Un cerco al calentamiento global: la ONU enciende las alarmas

Un cerco al calentamiento global: la ONU enciende las alarmas

«Si se supera el límite de los 1,5 grados, los efectos del calentamiento global que estamos presenciando ya se podrían volver duraderos o irreversibles», advirtió Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de trabajo II (impactos, adaptación y vulnerabilidad) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.

El pasado 7 de octubre, el panel de científicos publicó un informe que expresaba de manera rotunda la necesidad de fijar el calentamiento global en los 1,5 grados y no en los 2 grados que establecieron en 2015 los firmantes del Acuerdo de París. «La limitación del calentamiento global a 1,5 grados en lugar de a 2 grados tendría beneficios claros para las personas y los ecosistemas naturales y podría ir acompañada del afianzamiento de una sociedad más sostenible y equitativa», sentenció el estudio.

El GECV coincide con los expertos de la ONU sobre la necesidad de fijar el calentamiento global en 1’5 grados.

«Uno de los mensajes fundamentales arrojado por el informe es que ya estamos viviendo las consecuencias de un calentamiento global de 1 grado, con condiciones meteorológicas más extremas, crecientes niveles del mar y un menguante hielo marino en el Ártico, entre otros cambios», señaló durante la presentación del informe Panmao Zhai, copresidente del Grupo de trabajo I (bases físicas del cambio climático) del IPCC.

Tras estas evidencias científicas y conscientes de la gravedad que supondría para todos desatenderlas, el Grupo Español de Crecimiento Verde (GECV) ha emitido un comunicado para mostrar su conformidad con el resultado de las investigaciones llevadas a cabo por el IPCC: «El informe muestra la necesidad de actuar para asegurar que el incremento de la temperatura a final de siglo se sitúe por debajo de los 2 grados, evitando las consecuencias negativas que supondría superar ese límite».

De manera específica, el GECV «respalda la urgencia de impulsar la colaboración público-privada y las estrategias de negocio alineadas con los objetivos climáticos». Una petición que ya se recogió con el manifiesto Empresas españolas por las oportunidades de la transición energética y la lucha contra el cambio climático. Dicho manifiesto, señalaba «la necesidad de abordar de forma ambiciosa el proceso de descarbonización de la economía española en el horizonte de 2050 y de adoptar medidas a corto plazo que permitan superar de forma efectiva las barreras que dificultan este proceso», así como la urgencia de que los poderes públicos aprueben antes de que acabe el 2018 «una Ley de Cambio Climático y Transición Energética estable, ambiciosa y eficaz, y que proporcione certidumbre para inversiones a largo plazo».

En este sentido, el GECV cree que el informe de Naciones Unidas «destaca la necesidad de trabajar de forma conjunta con una alianza entre gobiernos, sector privado y sociedad civil para tener posibilidades de alcanzar el objetivo de los 1,5 grados». Además, considera que es un documento fundamental para que los Gobiernos tomen decisiones encaminadas a abordar de manera efectiva el problema del cambio climático y para que la fase política del Diálogo de Talanoa, que tendrá lugar en la Cumbre Climática de Katowice de diciembre de 2018, tenga éxito.

«El GECV apoya el destacado papel que otorga el IPCC a contar con estrategias climáticas de largo plazo que permitan alcanzar economías con emisiones netas nulas y ofrezcan las señales para marcos de política climáticas robustos, donde la fiscalidad y los instrumentos de carbon pricing, basados en el principio de que quien contamina paga, jugarán un papel central», concluyen.