Innovación

Tecnologías contra los desastres naturales

Tecnologías contra los desastres naturales

Los desastres naturales se han cuadruplicado en los últimos cuarenta años, cuantifica la ONU. Huracanes, incendios, tsunamis, inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos de tierra, deforestación extrema, avalanchas… miles de pérdidas materiales y humanas (alrededor de cincuenta mil víctimas anuales, apunta un estudio del Instituto Tecnológico de Karlsruhe, Alemania). Aunque la respuesta impotente de la naturaleza ante los efectos del cambio climático parece imprevisible e ingobernable, la tecnología se erige como un contundente aliado.

En la sierra litoral de Collserola, uno de los parques metropolitanos más grandes del mundo, ubicado en Barcelona, está plagado de polvo inteligente, microchips con sensores múltiples y antenas emisoras de rayos infrarrojos capaces de trazar un mapa de temperaturas en la zona. Cualquier subida brusca se acusa de inmediato, pudiendo ser controlada rápidamente antes de convertirse en desdicha natural.

Algo similar procuran los sensores colocados en el lecho marino que se comunican mediante señales acústicas con una boya de la superficie que recibe la transmisión. Son sistemas de alerta de tsunamis cuyos datos se envían, a su vez, a los diferentes centros de vigilancia, lo que permite predecir cuándo llegará el fenómeno a los distintos países que se vean afectados por él.

En la predicción de inundaciones, la interfaz Wicast, por medio de modelos y cálculos matemáticos, datos de radar e información acopiada en estaciones meteorológicas, ofrece información exacta, a tiempo real, así como predicciones, de las condiciones meteorológicas, lo que permite anticipar las inundaciones, un sistema similar al empleado por la Universidad de San Diego, en California, que deduce la cantidad de lluvia prevista en función de la temperatura de las nubes y, de ese modo, conocer de antemano la distribución de las precipitaciones. Para el caudal de los ríos, Hidromet obtiene información del transcurso de los mismos, para saber si es necesario retirar vehículos de una zona determinada y cuándo.

Uno de los lugares que más tecnología emplea para predecir la actividad volcánica es Italia, donde el Etna o el Stromboli mantienen su dinamismo interno. La tecnología GPS detecta cualquier deformación del volcán, por pequeña que sea, y recoge los movimientos anómalos. En la isla de El Hierro, la más occidental y meridional de las Canarias, gracias a esta tecnología se detectaron los movimientos de magma en el subsuelo antes y después de la última erupción, en 2011.

La tecnología GPS detecta cualquier deformación del volcán, por pequeña que sea, y recoge los movimientos anómalos

Hasta los tornados han dejado de irrumpir sin previo aviso. Los radares de impulsos permiten conocer su formación y su trayectoria, un sistema que se emplea en la región más sensible a estos accidentes, la que se extiende desde las montañas Rocosas y los montes Apalaches, en Estados Unidos.

Incluso los ordenadores personales pueden contribuir a la predicción y, por tanto, al amortiguamiento de las catástrofes naturales. Seis Mac es un sencillo programa que se instala en los terminales privados que detecta las vibraciones, a modo de sismógrafo, y que son recabados por una central, lo que permite controlar la evolución sísmica de una zona determinada, como el Quake Alarm TM que usan en México para el mismo fin. A este respecto, un estudio del Instituto de Geofísica de Estados Unidos ha demostrado que, en caso de terremotos, el uso de Twitter es mucho más rápido que los mensajes SMS o los enviados por radio. Cruz Roja perfecciona el programa Trilogy Emergency Relief Application, que permite enviar mensajes en masa aun sin cobertura.

Es solo una muestra de estos sistemas altamente cualificados. La tecnología, una vez más, se pone de nuestro lado.