Economía circular

Dónde se tira el aceite de cocina y qué sucede si no lo hago

Dónde se tira el aceite de cocina y qué sucede si no lo hago

El aceite vegetal es imprescindible en la gastronomía española. Pero ¿qué hacemos con él después de usarlo? Verterlo por fregaderos, inodoros u otros elementos de la red de saneamiento pública es un problema serio para la salud del planeta.

Antes de verter el aceite vegetal usado sobrante de tu última comida por el desagüe, ten en cuenta algo clave. Los aceites usados son residuos especiales por el daño que pueden causar al medioambiente. Un litro basta para contaminar hasta 40.000 litros de agua, que equivale al consumo de todo un año de una persona. El aceite vegetal que consumimos en el hogar, mayoritariamente para cocinar, sufre durante el proceso de fritura cambios y alteraciones químicas que lo inutilizan para el consumo humano. Al mismo tiempo, lo convierten en altamente nocivo para el medioambiente: un litro de aceite usado contiene aproximadamente más contaminantes que el agua residual que fluye por nuestras alcantarillas, según un estudio del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia.

El aceite de cocina usado que tiramos por el fregadero o el váter, además, obstruye las cañerías. Al mezclarse con otros elementos químicos como suavizantes o detergentes, crea una capa gelatinosa donde quedan atrapados residuos y bacterias. Producen lo que los expertos denominan «bolas de grasa», y provocan enormes sobre costes en las redes de saneamiento y las estaciones depuradoras.  La depuración de un litro de aceite le cuesta a un ciudadano 700 veces más que el tratamiento del agua residual.

El aceite de cocina usado que desechamos por el fregadero obstruye las cañerías y es altamente nocivo

El aceite, como es comúnmente sabido, no se mezcla con el agua. El aceite se queda en las capas superiores formando una pátina que impide la correcta oxigenación de mares y ríos. Los animales acuáticos mueren poco a poco con gran sufrimiento, porque parte de este aceite se adhiere a las branquias y a la piel de los peces. Tirar el aceite de cocina usado al jardín para que no entre en los conductos de desagüe no es una solución ya que a largo plazo esa tierra quedará infértil y, por tanto, nos estaremos cargando otro ecosistema. Los aceites usados son uno de los residuos contaminantes más abundantes que se generan actualmente, y los desechos alcanzan los 24 millones de toneladas métricas cada año.

Mejor que tirar el aceite usado, reciclarlo

La mejor solución y la forma correcta es esperar a que el aceite usado se enfríe, y después, verterlo en una botella de plástico (también reutilizada). No hay que mezclarlo nunca con agua u otros líquidos, ni con aceite de motor. A continuación, debes acudir a las páginas web y los teléfonos de información de tu Ayuntamiento, donde te indican dónde están los puntos limpios móviles o fijos de tu ciudad específicos para la recogida de aceite, en los que puedes depositarlo.  De allí es trasladado a las plantas de reciclaje, donde se le da una nueva vida, por ejemplo, en la elaboración de biocombustible.

Pero existen otras opciones para el reciclaje de aceites usados que tú puedes hacer.  Por ejemplo, crear tu propia «planta de reciclaje», por ejemplo, para elaborar jabón detergente. Para ello, es muy importante que utilices guantes de protección, ya que en el proceso se emplea sosa cáustica. Después de disolverla en agua, añades lentamente el aceite usado hasta que se forme una pasta, que deberás verter en un molde y dejar secar durante 30 días. Con esta medida, no solo contribuyes al medioambiente por reciclar el aceite que usas para cocinar, también ahorras en detergente industrial, cuyo residuo contiene muchos elementos químicos que suelen ir a parar a ríos y océanos, perjudicando los ecosistemas acuáticos.