Economía circular

¿Cómo es un cuarto de baño sostenible?

¿Cómo es un cuarto de baño sostenible?

El 80% del agua que consumimos a diario se destina a labores de aseo, y en muchos casos empleamos productos altamente contaminantes. Te damos algunos consejos para que hagas un uso más eficiente de los recursos.

Los españoles consumimos, al día, unos 140 litros de agua, según el Instituto Nacional de Estadística. Un 80% en nuestras labores de aseo, esto es, en el cuarto de baño. A eso hay que añadir el gasto en jabón, pasta de dientes y otros productos cosméticos, así como de luz y calefacción. Hoy por hoy, el consumo de recursos en un cuarto de baño es altamente ineficiente. Por suerte, existen cada vez más soluciones tecnológicas para lograr un ahorro considerable. Lo notarán el planeta, y nuestras facturas a final de mes. Aquí van algunas de ellas.

Apuesta por un ecoinodoro

Los inodoros utilizan aproximadamente el 27% del agua consumida en su hogar, más que cualquier otro aparato o electrodoméstico de fontanería, incluida la lavadora, el lavavajillas y la ducha. Un váter antiguo puede llegar a emplear más de 26 litros de agua cada vez que se tira de la cadena. Los de flujo reducido pueden rebajar este consumo hasta la séptima parte. Los hay con doble botón: para vaciar desechos líquidos o sólidos. Si se usa el primero, la reducción es aún mayor.

Si ya tienes instalado un inodoro antiguo y no te puedes permitir sustituirlo, hay una solución casera para reducir el consumo de agua: mete una botella de agua usada, y llena de arena, en la cisterna, para que desplace parte del agua que rellena el tanque. No lograrás reducir el consumo en la misma medida, pero por algo se empieza.

Coloca un cabezal de ducha de flujo reducido

Según un estudio realizado por la compañía Hansgrohe, casi la mitad de los españoles invertimos, como poco, diez minutos en ducharnos, cuando la Organización Mundial de la Salud estipula que con la mitad es más que suficiente. El mejor remedio es darse duchas más cortas, pero aún podemos reducir más el consumo de agua: mientras que un cabezal típico puede llegar a emplear casi 30 litros por minuto, los más sofisticados de flujo reducido pueden bajar a una tercera parte, sin que por ello minore la presión.

Instala grifos con sensor de movimiento

Solo con que dejemos un grifo abierto cinco segundos, estamos desperdiciando un litro de agua. Pero incluso cuando tenemos cuidado de no despistarnos, gastamos más de la necesaria: basta el intervalo de tiempo que pasa desde que movemos las manivelas o la palanca hasta que ponemos las manos debajo del caudal, por ejemplo.

El sensor de movimiento evita esto, ya que el agua solo fluye cuando las manos están en la posición idónea. Además, se evita la suciedad que suele acumularse alrededor de las manivelas y las palancas, y la propagación de gérmenes.

Usa bombillas de LED

Consumen en torno a un 80% menos que las tradicionales, y la diferencia se dispara aún más si las que teníamos antes eran halógenas. La vida útil de una bombilla de LED es 25 veces mayor, por lo que no solo ahorras energía, sino también en generación de residuos.

Mírate en un espejo… inteligente

Los espejos no solo sirven para que comprobemos si nos hemos levantado con más o menos ojeras, sino para agrandar los espacios y multiplicar la luz de las estancias: los espejos dotan de más luz a los interiores, reflejando la que pasa a través de fuentes naturales o artificiales y rebotándola por toda la habitación.

Lo más reciente en aportaciones tecnológicas a los cuartos de baño son los espejos inteligentes o smart mirrors. Además de ser impermeables y antivaho, incorporan multitud de funciones y también pueden conectarse: pueden reproducir tu lista de Spotify, mostrarte el correo electrónico u ofrecerte opciones de control de consumo a través de una interfaz.

Compra productos de aseo ecológicos y sostenibles

Desde toallas de baño hasta jabón de manos y papel higiénico, todos los productos que contiene su cuarto de baño pueden ser más ecológicos. De esta manera tu huella ambiental es menor, al tiempo que son más saludables. Los ingredientes de los productos cosméticos industriales, por ejemplo, suelen llevar productos químicos poco biodegradables que acaban en el mar.

Limpia tu baño con productos caseros

No hace falta que recurras por sistema a las lejías y los detergentes el supermercado, que son altamente contaminantes y nocivos para la salud si entran en contacto con el cuerpo. Un poco de bicarbonato de sodio y vinagre son suficientes para que el baño quede como una patena. Y si quieres anular el olor del vinagre, la hierba de limón y el romero tienen propiedades antisépticas y antibacterianas, además de un aroma excelente.