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Así es la chimenea que se traga la contaminación del aire en china

Así es la chimenea que se traga la contaminación del aire en china

China es uno de los países más contaminados del mundo. Los altos niveles de partículas nocivas que se encuentran en el aire de sus ciudades más pobladas llegan a provocar entre 350.000 y 400.000 muertes prematuras cada año. El smog se presenta como uno de los mayores problemas para la población, sobre todo en las grandes ciudades, un fenómeno que se ve acrecentado por la fuerte dependencia del carbón como fuente de energía en el país y por la, cada vez mayor, circulación de coches altamente contaminantes por sus carreteras.

La ciudad de Xi’an, con una población de casi nueve millones de personas tan solo en el área metropolitana, es una de las más afectadas: las densas nubes de contaminación hacen que, incluso en días soleados, la ciudad permanezca en una constante semioscuridad.

La contaminación es la causante de que la ciudad de Xi’an permanezca en semioscuridad incluso en días soleados

Para intentar atajar el problema de Xi’an, científicos de la Academia de las Ciencias de China han desarrollado un proyecto muy ambicioso que podría suponer un cambio radical en las condiciones de vida de las urbes: la instalación de una gran purificadora de aire de 60 metros de alto. Impulsada por energía, esta chimenea, que ya lleva varios meses funcionando, filtra las partículas nocivas y expulsa aire limpio al cielo para reducir de forma considerable los niveles de contaminación de la zona.

El funcionamiento de esta inmensa chimenea purificadora es más sencillo de lo que podría parecer: su techo de cristal funciona como un panel solar que calienta el smog que entra por su base. El aire contaminado, al calentarse, sube por la estructura, en cuyo interior hay colocados varios sistemas de filtrado industriales, y vuelve al exterior limpia. La tecnología detrás de sus filtros se denomina SALSCS o sistema de limpieza a gran escala asistido por energía solar, y consiste en una especie de invernadero de base circular o rectangular complementado por paneles de vidrio que se calientan para elevar el smog.

El sistema de la chimenea purificadora de aire puede reducir hasta en un 15% las partículas contaminantes más nocivas

Los científicos encargados del proyecto aseguran que, en un día con mucha contaminación, este sistema puede llegar a reducir en un 15% las partículas PM2.5 del aire. Esto es, aquellas con una masa ultrafina de menos de 2,5 milímetros, extremadamente dañinas para el ser humano y responsables del incremento de las enfermedades cardiovasculares mortales.

Por ahora, esta chimenea es considerada la depuradora más grande del mundo, aunque los científicos responsables ya están pensando en construir otra que alcance los 300 metros de altura y que purifique el aire a niveles mayores. Sin embargo, los costes de su construcción podrían ser desorbitados, teniendo en cuenta que la construcción de la actual chimenea de 60 metros ha costado 2 millones de euros y la inversión para su mantenimiento podría ascender a los 30.000 dólares anuales.

El Gobierno chino lleva un tiempo tomando medidas para potenciar la energía verde, y se espera que otras chimeneas ecológicas aparezcan por todo el país. Aunque queda mucho camino por recorrer, ya se han dado los primeros pasos para que China vuelva a respirar tranquila.