Economía circular

Edificios sostenibles: Los edificios más circulares del mundo

Edificios sostenibles: Los edificios más circulares del mundo

Edificios que se autoabastecen con energías renovables, reutilizan el agua, se componen de materiales reciclados e incluso pueden desmontarse para reubicarse en otro sitio: te presentamos 6 edificios sostenibles en los que la arquitectura asume los principios de la economía circular.

Trasladar los principios de la economía circular a la arquitectura es un desafío sin precedentes. Los procesos constructivos que derrochan materiales, consumen energía de forma intensiva y se constriñen en diseños rígidos se han mantenido prácticamente inalterados en los últimos cien años. Por suerte, cada vez más estudios de arquitectos empiezan a pensar de manera diferente y a derribar los mitos que hasta ahora han dominado la industria. Esto se traduce en nuevos proyectos que alumbran edificios sostenibles y todo tipo de construcciones que ya no suponen un gran impacto en el entorno sobre el que se asientan, sino que se integran en él.

Esta tendencia parte de iniciativas individuales y, cada vez más, de los poderes públicos, que empiezan a legislar en este sentido. En nuestro país, el Gobierno ya ha anunciado que en la futura Ley de Cambio Climático se incluirá la obligación de incorporar sistemas de generación de energía renovable en los nuevos edificios. Y la directiva europea sobre rendimiento energético lo deja negro sobre blanco: «Todo nuevo edificio deberá tener un consumo energético casi nulo a finales de 2020». Pero la arquitectura circular, antes que una obligación, es un ejercicio de creatividad para quienes diseñan edificios que aporten, en lugar de restar, en la lucha contra el cambio climático. Estos son algunos ejemplos.

El gran anillo verde

Apple park

Apple Park, en California (Estados Unidos)

Enclavado en Cupertino (California), el Apple Park, que aún está en construcción, es una de las estructuras arquitectónicas más fascinantes del mundo. Este complejo no solo destaca por su inmenso tamaño (26 hectáreas y 150 metros de diámetro) y por su particular forma de anillo: cuenta con energía 100% renovable, siendo el edificio de mayor ventilación natural del mundo (no necesita calefacción ni aire acondicionado durante nueve meses al año) y su azotea está cubierta con paneles de vidrio curvado que la convierten en una de las instalaciones de energía solar más grandes del planeta.

Este complejo arquitectónico incluye varios pequeños recintos menores en los aledaños del edificio central y reemplaza 46 hectáreas de asfalto por campos de césped y más de 9.000 árboles nativos y resistentes a la sequía.

«Los espacios de trabajo y las áreas verdes están diseñados para inspirar a nuestro equipo y proteger el medio ambiente. Hemos logrado construir el edificio con el mayor rendimiento de energía en el mundo y el campus funcionará totalmente con energías renovables», indicó Tim Cook, CEO de Apple.

Reciclar para reinventar

Alliander

Alliander, en Duiven (Holanda)

La sede de la compañía eléctrica Alliander se encuentra en Duiven, Holanda: un antiguo grupo de edificios se ha convertido en un impresionante complejo que alberga a más de 1.500 trabajadores de la compañía. Se ha concebido como un enorme atrio transparente con fachadas de vidrio, coronado por una cubierta de formas orgánicas que no son casuales: imita a las estructuras de ventilación natural para optimizar la temperatura. La obra se ha desarrollado a partir de la arquitectura biomimética, esto es: sus soluciones se basan en la naturaleza.

Está equipada con paneles solares y agua subterránea para el almacenamiento térmico, y la propia estructura genera energía y la redistribuye por todas sus estancias. Desde el estudio Turntoo, responsable del proyecto, aseguran que más del 80% de las materias primas provienen de los antiguos edificios y que el mismo porcentaje podrá usarse para futuras construcciones.

Molinos de viento para ser vistos

Uno de los principales problemas de la energía eólica es el tamaño de las turbinas, que ocupan vastas extensiones de terreno. Muchas empresas diseñan estos molinos con el objetivo de que pasen lo más desapercibidos posible.

La compañía holandesa Horst Gläsker’s ha decidido tomar el camino inverso y aplicar uno de los principios de la economía circular: la reutilización. En este caso, no cuando acabe la vida útil de sus turbinas, sino mientras están en funcionamiento. Además de proveer electricidad a las poblaciones cercanas, se erigen como coloridas esculturas.

La empresa australiana Hepburn Wind tuvo una idea parecida, aunque sus turbinas son menos llamativas: en este caso, han recurrido al artista callejero Ghostpatrol, de Melbourne, para decorar sus molinos.

Climatización natural

Las viviendas más sostenibles de Europa están en España. Al menos, si nos atenemos a la certificación LEED, desarrollada en Estados Unidos, y que valora el grado de sostenibilidad de edificios de todo el mundo. La cooperativa Arroyo Badonal, de la localidad madrileña de Tres Cantos, es el único complejo de viviendas de Europa que ha obtenido la máxima calificación: platino.

Los arquitectos del estudio EAI, responsable del proyecto, explicaron en su inauguración que plantearon soluciones como la doble orientación de los pisos, la construcción de una fachada ventilada y una envolvente para protegerla de los climas extremos. Excavaron, además, 70 agujeros en el subsuelo a 130 metros de profundidad, por los que circula agua que se mantiene a 18 grados todo el año, produciendo calor en invierno y frío en verano. Un sistema de «aire acondicionado» libre de emisiones de CO2. La temperatura media dentro de las viviendas oscila entre los 22 y los 25 grados.

Todo esto, junto a un aislamiento muy estudiado y al uso inteligente de la temperatura geotérmica, logra un ahorro de energía de un 75% respecto a un edificio convencional, por el que los moradores de cada una de las 80 viviendas no pagan nunca más de 35 euros de factura eléctrica cada mes.

El restaurante nómada

The green house

The Green House, en Utrecht (Holanda)

Diseñado por la firma de arquitectura holandesa Cezeped, The Green House es un pabellón que alberga, en el centro de Utrecht, un restaurante, una granja urbana y un centro de reuniones. Lo que lo distingue de otras creaciones sostenibles es que lleva a la arquitectura circular un paso más allá: sus componentes son modulares, para que pueda ser desmontado y trasladado a una nueva ubicación en el futuro.

La idea nació de un proyecto anterior en el que el estudio transformó un antiguo cuartel en una moderna oficina gubernamental. Al lado del edificio había un espacio vacío, que no tenía previsto un plan de desarrollo para los siguientes quince años. Para reactivar esa zona sobrante, los arquitectos crearon un diseño temporal que pudiera trasladarse pasado ese tiempo.

The Green House es sostenible por fuera… y por dentro: cerca del 40% de los productos son ecológicos, un 40% de km 0, más de la mitad son de proveedores locales y los envases son biodegradables

Un concepto básico de la economía circular como la reutilización es, por tanto, el alma del proyecto The Green House: se trata de un pabellón acristalado de dos pisos con un marco de acero desmontable. La estructura interna se compone de elementos de madera prefabricados y reciclables, y el techo consiste en una chapa de acero liviana y perforada, con paneles solares. Las fachadas de vidrio ahumado dejan entrar mucha luz natural para minimizar la iluminación artificial. El restaurante ocupa la planta baja, mientras que las salas de reuniones y el invernadero de 80 metros cuadrados se encuentran en la planta superior.

Tocar el cielo… sin contaminarlo

bank of america

Bank of America, en Nueva York (Estados Unidos)

La Bank of America Tower, el cuarto edificio más alto de Nueva York, es el primer rascacielos del mundo que ha obtenido la calificación platino en la certificación LEED. Para abastecerse, tiene una planta de gas natural propia que le proporciona el 70% de su electricidad anual. Al ser de cogeneración, elimina las pérdidas de energía o, dicho de otra manera: el calor residual no va a la atmósfera, sino que se reutiliza para producir vapor que alimenta los aparatos de refrigeración, al tiempo que proporciona agua caliente para la calefacción. Por la noche, la planta proporciona la energía para producir grandes cantidades de hielo, que se almacena en tanques y se utiliza para ayudar a enfriar el edificio durante el día.

Todos los urinarios de este edificio sostenible de 55 plantas prescinden de agua para su funcionamiento, con lo que se ahorran unos tres millones de litros anuales. Y su techo recolecta la lluvia para su tratamiento y reutilización.

Bank of America Tower, ubicado en la Sexta Avenida, es el tercer edificio más alto de Nueva York y el primer rascacielos diseñado para lograr una certificación LEED Platinum

Pero la sostenibilidad de este edificio incluso precede a su propia existencia. El 40% de los materiales que se utilizaron en su construcción provienen de fuentes regionales, a no más de 600 kilómetros, lo que reduce el uso de energía para el transporte y apoya la economía local. El 45% del cemento empleado provenía de otras edificaciones anteriores, y el 83% de los residuos generados en su construcción se reciclaron, evitando que terminaran en vertederos