Economía circular

El primer edificio CO2 nulo llega a Madrid

El primer edificio CO2 nulo llega a Madrid

Alquileres turísticos, precios desorbitados, viviendas con una gran necesidad de reforma… Encontrar piso en Madrid –sobre todo cuando tu presupuesto es limitado– es casi una hazaña. Más aún si uno de tus criterios de búsqueda es que tu nueva casa respete el medioambiente, una cuestión que no se menciona demasiado en los anuncios o las agencias inmobiliarias: la eficiencia energética de los edificios apenas se menciona –y, además, tampoco depende de los inquilinos, sino del propietario de la vivienda– y poco o nada puedes hacer por controlar la procedencia y el impacto medioambiental de los materiales con los que está hecho tu nuevo hogar.

¿Podría impulsarse otra forma de entender la vivienda? Desde el cohousing Entrepatios este año intentarán responder a esa pregunta: al más puro estilo danés, han desarrollado en el madrileño barrio de Usera el primer edificio de vivienda colectiva de España.

Las 17 viviendas en las que vivirán, por ahora, 32 adultos y 20 niños y niñas parten del derecho de uso —un concepto recién llegado a España, pero ya asentado en el norte de Europa, especialmente en Dinamarca, y en lugares de América como Uruguay o Canadá— que ofrece la posibilidad de acceder a la vivienda al margen de las fluctuaciones del mercado inmobiliario. A medio camino entre la propiedad privada y el alquiler, el edificio Las Carolinas combina el estándar passivhaus —es decir, la optimización de recursos para llegar a reducir en un 75% las necesidades de calefacción y refrigeración— con la estructura de madera laminada cruzada y una instalación fotovoltaica propia de 25 KW.

El nuevo edificio de Usera se basa en el concepto de la descarbonización de la arquitectura, es decir, su diseño está pensado para mitigar los efectos del cambio climático al no emitir ni un gramo de CO2 ni ningún gas en el proceso de combustión. Además, el estudio sAtt Arquitectura Abierta, que ya ha ejecutado más de 250 proyectos de ecología social y medioambiental, ha realizado su construcción con materiales ecológicos que buscan compensar todo el CO2 introducido en el proceso de construcción con el resultado final.

Características de esta vivienda colectiva

Este cohousing nace como un intento de crear comunidad y, para ello, se fomentarán los espacios comunes y la toma de decisiones en conjunto de todos los vecinos y vecinas. El edificio incluirá locales de uso común en la planta baja y en el ático, destinados a salas de reuniones, de gestión de grupos de consumo y actividades internas y abiertas al barrio. Además, en el sótano  se instalará un pequeño taller y un cuarto de lavadoras de uso común. El edificio también contará con un patio interior, un espacio de vegetación en el ático y un parking con capacidad para hasta 67 bicicletas.

Partiendo de la idea de que solo hay un propietario, y no 17, y con el objetivo de reducir costes, los vecinos de Las Carolinas están negociando la posibilidad de conseguir un contador único de electricidad y agua, así como una instalación común de internet. Además, para hacer más sostenible el edificio, intentarán gestionar de la mejor manera posible el agua, ya sea utilizando un doble circuito de tuberías que les permita reutilizar las aguas grises de las cisternas para el riego o usar agua de lluvia.

Las 17 familias se mudarán a Las Carolinas a lo largo de este año, pero Entrepatios no se detendrá ahí: desde el cohousing ya están trabajando en otras dos construcciones similares en Madrid. Una de ellas, un edificio de 10 viviendas, se ubicará en Vallecas. Para la otra –que constará de 40 hogares–, aún están buscando ubicación. Estas iniciativas de cooperativas de viviendas ecosociales en derecho de uso nacen con la intención de crear modelos de vivienda más sostenibles, que faciliten la habitabilidad de la ciudad y fomenten las relaciones entre vecinos mientras ayudan a proteger el planeta.