Economía circular

El autoconsumo, clave para la transición energética en España

El autoconsumo, clave para la transición energética en España

Con la vista puesta en el objetivo de descarbonización para 2050, España está impulsando diversas estrategias que favorezcan la transición hacia un modelo energético más sostenible. En este contexto, el autoconsumo se presenta como un elemento clave.

En diciembre de 2015, los líderes de casi 200 países se reunieron ante «la necesidad de una respuesta progresiva y eficaz a la amenaza apremiante del cambio climático». El resultado de aquella reunión fue la firma el Acuerdo de París y el compromiso de «mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados». Casi tres años después, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU publicó un informe que advertía de que ese objetivo no era suficiente y constataba que el techo tiene que estar, sí o sí, en 1,5 grados.

Con los datos científicos en la mano y con las evidencias que ya pueden observarse –cambios drásticos de temperatura, fenómenos meteorológicos extremos, etc.–, la lucha contra el cambio climático se ha situado en el centro de la política nacional e internacional. Prueba de ello es la Estrategia a largo plazo para 2050 que la Comisión Europea aprobó el 28 de noviembre de 2018 con el objetivo de «liderar el camino hacia la neutralidad climática».

«Las fuentes de energía renovables supondrán en 2030 el 42% de la energía total»

España, que escenificó su compromiso con el medio ambiente creando el Ministerio para la Transición Ecológica, anunció durante la cumbre del clima de Katowice (COP24) que las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirán un 37% en 2030 respecto a las actuales, llegando al 90% en 2050. El paquete de energía y clima, presentado el 20 de febrero de 2019, va un paso más allá: lograr en 2050 una España descarbonizada al 100%. Para alcanzar esta ambiciosa –y necesaria– meta, jugarán un papel fundamental las energías renovables, que supondrán, en palabras del Gobierno (a fecha de escritura de este artículo) «el 42% de la energía total en 2030».

El último paso que el Consejo de Ministros ha dado para fomentar la descarbonización y el uso de renovables es la aprobación del Real Decreto de Fomento del Autoconsumo. Una medida que supone el carpetazo definitivo al conocido como «impuesto al sol» y que pretende lograr una mayor libertad y protección de los consumidores. «El Real Decreto hace viable el autoconsumo en España, permitiendo posibilidades de implementación que, hasta el momento, no estaban contempladas», explica el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA).

El Real Decreto de Fomento del Autoconsumo pretende lograr una mayor libertad y protección de los consumidores

¿Cuáles son exactamente esas novedades? En primer lugar, el Real Decreto habilita la figura del autoconsumo colectivo –hasta el momento solo se permitía el autoconsumo individual conectado a una red interior–, permitiendo que varios consumidores puedan asociarse en una única planta de generación. Además, se introduce una figura llamada «instalación de producción próxima a las de consumo y asociada a las mismas», que permite realizar el autoconsumo «tanto con instalaciones de generación situadas en la misma vivienda como en otras que estén ubicadas en las proximidades, siempre que haya acuerdo entre las partes».

Con el nuevo Real Decreto en vigor, los trámites administrativos se simplifican, reduciéndose a una única gestión para los pequeños consumidores (instalaciones de hasta 15kW o de hasta 100kW, en caso de autoconsumo sin excedentes). Por último, se habilita un mecanismo de compensación de excedentes, es decir, por la energía que el consumidor produzca, pero no consuma. «Hasta ahora, si el autoconsumidor quería obtener una compensación por esta energía que se inyecta en la red, debía constituirse jurídicamente como productor de energía, realizando los trámites y declaraciones fiscales que la ley exige. Con el Real Decreto la comercializadora de energía compensará al usuario por la energía excedentaria en cada factura mensual», explican desde el IDAE.