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La cárcel de Panamá que se ha convertido en un modelo mundial de reciclaje

La cárcel de Panamá que se ha convertido en un modelo mundial de reciclaje

Cultivar para reinsertarse en la sociedad. Bajo esta idea, un centro penitenciario de Panamá ha puesto en marcha un innovador programa de reciclaje llamado EcoSólidos. Este proyecto busca mejorar la higiene del lugar, pero también el estado de ánimo y el nivel formativo de los presos. La cárcel de La Joya se ha convertido ya en un modelo mundial de reciclaje.

La generación masiva de residuos es uno de los principales problemas del mundo actual. No solo por las cifras –2.010 millones de toneladas en 2016–, según datos del último informe del Banco Mundial, sino por las previsiones que este mismo organismo hace sobre el tema: «Si no se adoptan medidas urgentes, para 2050 los desechos a nivel mundial crecerán un 70% con respecto a los niveles actuales». Es decir, algo más de 3.400 millones de toneladas de desechos anuales.

Mientras que las tasas de generación de residuos son cada vez más altas, las de recolección, gestión y reciclado de estos siguen siendo demasiado bajas en todos los países, aunque con algunas diferencias. «Mientras que en los países de ingreso alto se recupera más de un tercio de los desechos por medio del reciclado y la compostificación, en los países de ingreso bajo solo se recicla un 4 % de los desechos», señala el informe.

Panamá es uno de los países cuya tasa de reciclaje se sitúa entre las más bajas del mundo: menos de un 5%, según estimaciones del Municipio de Panamá y la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario. Una cifra todavía más alarmante si se tiene en cuenta que es el segundo país de América Latina que más residuos genera, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo. Ante estos datos, no resulta extraño que alguien se sintiera sobrepasado por el volumen de basura y decidiera que era la hora de ponerse manos a la obra. Lo extraordinario, o más bien, llamativo, es que ese «alguien» fueran los presos del centro penitenciario panameño La Joya.

La Joyita es una de las tres cárceles que integran La Joya y es ahí donde en 2014 algunos de los presos pusieron en marcha un sistema de recolección, gestión y reciclado de los desechos sólidos que se producen dentro de las instalaciones. «El proyecto EcoSólidos nace de una idea en lo más profundo de los pabellones para poder vivir de una manera más decorosa y darle otro aspecto al penal», explica Franklyn Ayon, preso de La Joyita e ingeniero agrónomo, en un vídeo grabado en 2015 para promocionar la iniciativa.

«El 90% de la basura de la cárcel de La Joyita es transformada y reutilizada»

Cuatro años después de su lanzamiento, más de 600 reclusos participan de forma activa en el proyecto, por cada dos días de trabajo a jornada completa conmutan uno de su condena y «el 90% de la basura del penal es transformada y reutilizada», asegura el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que desde 2016 ofrece a EcoSólidos su experiencia trabajando con privados de libertad. El proyecto se identifica con «las cuatro erres del reciclaje. Sí, cuatro: reducir, reutilizar, reciclar y resocializar», cuenta Ayon en un reportaje del CICR. «Además, -concluye- adoptamos a una salamandra como logotipo porque la salamandra se regenera, igual que nosotros».

‘Reciclar para cambiar vidas’ busca la reinserción laboral en 46 cárceles españolas a través del reciclaje

Si bien EcoSólidos fue pionero, en España ya hay ejemplos similares a esta iniciativa: el programa que combina reciclaje y reinserción laboral Reciclar para cambiar vidas, impulsado por Ecoembes con la colaboración de la obra social ´La Caixa´ e Instituciones Penitenciarias, está presente en 46 cárceles y busca la inclusión social de las personas en situación de vulnerabilidad mediante su inserción laboral en el sector del reciclaje.