Economía circular

Materiales reciclables: El abecedario del reciclaje

Materiales reciclables: El abecedario del reciclaje

Creíamos que habíamos aprendido a reciclar, pero… ¡no del todo! Cualquier reunión familiar o con amigos es susceptible de dejar al descubierto nuestras carencias: esa servilleta sucia depositada en el cubo azul, ese aceite usado que se vierte por el fregadero o esas pilas que alguien tira sin miramientos –posiblemente por falta de información– a la basura.

Guía de supervivencia para todos aquellos que todavía se sienten perdidos (y para aquellos que lo están, pero no lo saben).

Habíamos asimilado, por fin, que el espejo y la copa no se echan en el contenedor verde y que los tetrabriks no se tiran en el azul porque tienen una composición mucho más compleja y su sitio es el contenedor amarillo. También habíamos aprendido que, en este último, solo se depositan envases y no todo tipo de plásticos como los táperes o juguetes, por mucho que sean de plástico.

En medio de todo este totum revolutum, irrumpe el contenedor marrón, cada vez más extendido, que complica más los deberes (o así lo perciben los ciudadanos): entonces ¿qué hay que depositar ahora en el clásico contenedor gris? Al marrón, la basura orgánica, incluidas las hojas secas y el papel de cocina sucio; y al gris, los restos no reciclables, como la arena para animales y sus excrementos, el polvo y el pelo. Fácil… ¿o no?

Esta guía pretende ayudarte a solventar todas las dudas que pueden surgirte a la hora se separar tus residuos. También puedes consultar a A.I.R-e, el asistente inteligente de reciclaje de Ecoembes. Este chatbot se sirve del reconocimiento a través de imagen, voz y texto para responder a todas tus preguntas.

Aceite usado

¿Sabías que un litro de aceite doméstico puede contaminar mil litros de agua? Por eso es importante reciclarlo. Puedes hacerlo en el punto limpio más cercano y evitar que, al caer por tu desagüe, contamine ríos, suelos o tuberías. Además, reciclando el aceite se puede hacer jabón y, por cada litro reciclado, se obtiene un litro de biocombustible para motores diésel.

Arena para animales

No se recicla, va al contenedor gris, al igual que los excrementos de los animales que, a diferencia de lo que muchos piensan, no son un residuo orgánico.

Aerosoles

Lo primero de todo, vacíalos; después, al amarillo. Si están llenos, llévalos al punto limpio.

Biberones, chupetes y cepillos de dientes

Como son de plástico, tendemos a pensar que van al contenedor amarillo, pero ahí solo se echan envases. Así que todos ellos… al contenedor gris.

Briks

Siembran dudas porque tienen una capa de cartón, pero, al llevar aluminio y plástico, se deben echar al contenedor amarillo.

Bombillas

Se podría pensar que las bombillas, al tener vidrio, van al contenedor verde, pero no es así: aparte de vidrio, tienen otros muchos componentes –como mercurio, aluminio, galio, yodo o fósforo –que tienen que ser separados antes de tratarse. Por eso deben ir alpunto limpio, aunque pueden depositarse también en contenedores instalados en algunos comercios. Las únicas bombillas que no se pueden reciclar son las incandescentes tradicionales, todas las demás (halógenas, de bajo consumo y led) ¡pueden ser recicladas!

Baterías

Las usamos a diario en muchos de nuestros aparatos, especialmente las baterías de móvil. Por ello, es muy importante que aprendamos a tratarlas cuando queramos desprendernos de ellas, ya que contienen metales y sustancias químicas que pueden ser tóxicas, como el plomo, el níquel, el cobre o el cadmio. Para conseguir un reciclaje efectivo, Ecopilas nos lo pone muy fácil. Esta fundación, constituida para la gestión de los residuos de pilas y baterías, cuenta con la red de recogida de estos materiales más extensa de España. Sus contenedores se ubican en puntos limpios, ecoparques y establecimientos comerciales, entre otros.

Corchos

Hay dos tipos de corchos: el natural –que se deposita en el contenedor marrón, ya que está fabricado con materia prima natural– y el sintético, que va al amarillo. Cristales rotos Al punto limpio, ¡no al contenedor verde!

Compresas y otros productos de higiene

Según un informe de la ONU Mujeres, el 26% de la población mundial está en edad de reproducción, lo que supone que unos 1.800 millones de mujeres necesitan este tipo de productos de higiene durante un periodo de entre dos y siete días al mes. El problema de los tampones, las compresas y los salvaslips es el tiempo que tardan en biodegradarse: los tampones, varios meses; las compresas, hasta 300 años… Todos ellos deben ir al contenedor gris. Y los aplicadores de plástico, al amarillo.

Chicles

Aunque en otros países hay iniciativas para recuperar chicles a través de contenedores en las calles, aún no es posible hacerlo en España. Por lo que, ni bajo el pupitre, ni al suelo… al gris.

Café e infusiones

El café, que no sus cápsulas, al contenedor marrón. En el caso de las infusiones, si llevan bolsa de papel compostable, también al marrón. Aunque conviene mirar sus compuestos: algunas de estas bolsitas contienen polipropileno –plástico– resistente al calor, para evitar que se rompa. En ese caso, al cubo gris.

Cintas de casete y de VHS

Toca llevarlo a un punto limpio, donde se separan los distintos elementos que las componen.

Comida (restos de carne, pescado, fruta y verdura y cáscaras de huevo)

Todos estos restos orgánicos son compostables, esto es, van al contenedor marrón.

Evita la generación innecesaria de desechos. El mejor residuo es el que no se genera.

Diapositivas, negativos y fotografías

El papel fotográfico no es reciclable. Y las diapositivas, aunque tienen un marco de plástico, no van al contenedor amarillo. Deben ir al punto limpio, como los negativos.

Electrodomésticos

Intenta repararlos siempre, pero, si no es posible, llévalos al punto limpio.

Estropajos, bayetas y fregonas

Al gris.

Fiambrera o táper

El hecho de que sea de plástico te puede confundir: no es envase y, por tanto, no se recicla en el contenedor amarillo. Te toca echarla a la basura tradicional o llevarla al punto limpio.

Gasas, algodón, bastoncillos, tiritas, esparadrapo…

Todos estos pequeños objetos de higiene, así como los preservativos, van a la basura convencional, al gris.

Gomas de borrar

Se trata de un residuo que, por sus características y por cuestiones sanitarias, no se puede reciclar. Al gris.

Hojas secas, flores, ramas

Todos los restos de jardín van al contenedor marrón.

Juguetes

Al igual que con otros objetos, intenta que duren todo lo que puedas. Compártelos, regálalos y arréglalos. Pero, si no puedes darles más uso, llévalos al punto limpio, nada de contenedor amarillo.

Lápices usados y bolígrafos

No te dejes llevar por su plástico o madera, no se deben echar al contenedor amarillo. Cuando se gastan, deben llevarse a los puntos limpios o, en su defecto, al contenedor de resto. Otra alternativa es donarlos: Bic, el fabricante de bolígrafos, y la compañía de reciclaje TerraCycle, cuentan con un programa de recogida de material de escritura en los lugares donde más se utilizan: colegios, universidades y empresas.

Moda (ropa y zapatos)

Repara, reutiliza, deshaz la prenda para confeccionar algo nuevo, regálasela a tus hermanas o primos, dónala… Si no es posible, llévala a un punto limpio para que puedan reciclarla.

Neumáticos

Al punto limpio.

Ordenadores y equipos informáticos

Al punto limpio.

Pilas

El mejor reciclaje es la prevención. Antepón la energía eléctrica y, especialmente, la solar. Si las compras, úsalas recargables. Y si las reciclas, échalas al contenedor de Ecopilas. Esta fundación dispone de más de 35.500 puntos de recogida y 40.000 contenedores repartidos por toda la geografía española.

Pintura

Las pinturas a base de aceite son considerados residuos peligrosos, pero las de látex pueden ser recicladas, reutilizadas o almacenadas. Abre la tapa y deja que se seque. Después, recicla la lata junto al resto de metales en el punto limpio.

Paneles solares

Quizá te has preguntado qué pasa con ellos después de los 25 años que tienen de vida media, si realmente pueden llevarse al punto limpio. Se componen mayoritariamente de vidrio, también llevan plástico, aluminio, cobre y silicio, por lo que son empresas especializadas las que se encargan de retirarlos.

Pelo

Aunque te pueda parecer materia orgánica, no va al marrón, siempre al gris.

Pajitas

Antes de utilizarlas, piensa si realmente las necesitas, intenta reutilizarlas y, si decides desecharlas, hazlo en el contenedor amarillo.

Poliespán o corcho blanco

Residuos como las bandejas de corcho blanco en las que se envasa la carne se depositan siempre en el amarillo. Es un envase reciclable y reutilizable al 100%.

Sartenes y cacerolas

Al punto limpio.

Servilletas usadas y serrín

Al contenedor marrón.

Tapones de plástico

Al contenedor amarillo.

Toallitas íntimas, de bebé y desmaquillantes

Se tiran al contenedor gris (y ya sabes… ¡nunca al váter!)

Termómetro de mercurio

Como es una sustancia peligrosa, nuestro ayuntamiento nos debe facilitar su reciclaje en el punto limpio.

Tarjetas de crédito

Todos los plásticos duros, esto es, con los que están fabricadas las tarjetas de crédito, los cubos y palas de la playa o los barreños, van al punto limpio.

Vasos

No debemos confundir vidrio con cristal y la gran mayoría de los vasos son de cristal. Por tanto, nada de contenedor verde: van al gris.