Economía circular

Google tiene algo que decir… sobre economía circular

Google tiene algo que decir… sobre economía circular

40.000 es el número de búsquedas que se realizan en Google cada segundo. Esto se traduce en 3.500 millones de consultas al día. Sin ir más lejos, en un solo minuto se suben a Youtube 400 horas de vídeos. Y esto son solo datos de dos de las plataformas más populares de internet. Si se analizan las interacciones que registran los millones y millones de sitios web existentes, las cifras alcanzan niveles desorbitados. Si es posible que se produzcan de manera simultánea semejantes cantidades de búsquedas es gracias a una red global de centros de datos que, en mayor o menor medida, consumen energía y utilizan recursos naturales.

Con esta reflexión, la responsable de sostenibilidad de Google, Kate E. Brandt, inauguraba una de las charlas organizadas por TEDtalks y ponía en evidencia una realidad a veces olvidada: internet no es totalmente abstracto; detrás de cada click hay un centro que almacena, mueve, procesa, analiza datos y, también, contamina. Y eso, ante la crisis climática a la que nos enfrentamos, supone una grave problemática. Conscientes de ello, grandes empresas como Google, Amazon, Apple o Facebook se han propuesto convertir sus data centers en lugares 100% sostenibles a través del uso de energía procedente de fuentes renovables, como la eólica o la solar. Sin embargo, no es suficiente. Para Brandt, la clave para reducir los costes medioambientales está en apostar por la economía circular.

Según sostiene la experta, implementar este modelo sostenible pasa primero por diseñar de manera ecológica los materiales. No solo teniendo en cuenta los residuos que se producen en la fabricación, sino concebir el producto desde el inicio de modo que pueda ser reutilizado o aprovechado en el futuro. En este sentido, el uso eficiente de la tecnología es uno de los factores más relevantes. Por ejemplo, en las infraestructuras del gigante de internet se utilizan piezas de servidores antiguos para actualizar las máquinas y sistemas de los centros de datos. Asimismo, los softwares y elementos restantes que ya no sirven se venden en mercados secundarios.

El gigante de internet utiliza servidores antiguos para actualizar los nuevos sistemas

De esta manera se reduce el gasto energético y el uso de recursos naturales que conlleva la producción de nuevos aparatos electrónicos. Sin embargo, las instalaciones de inteligencia de datos siguen necesitando una gran cantidad de electricidad para satisfacer nuestras necesidades cibernéticas. ¿Qué pasa con la energía que alimenta y refrigera los centros de datos?

La estrategia de Google, que cuenta con más de 900.000 servidores, ha sido la de transitar hacia modelo sostenible basado en las energías renovables. Su objetivo es, ni más ni menos, que el de conseguir que el total de la electricidad venga de fuentes limpias para alcanzar la neutralidad de carbono. «Aun y así no basta, hay que transformar radicalmente el sistema y alargar la vida de los recursos», advierte Brandt. Para ello, explica en su conferencia, es necesario que además de reutilizar y reciclar, los productos que se fabriquen duren en el tiempo. Basta tomar como ejemplo un edificio que se construye aplicando medidas de ecodiseño, una vez inutilizado, se deconstruya y se utilicen sus piezas para erigir uno nuevo.

Sin embargo, para la responsable de sostenibilidad de Google, hay otro factor clave en el triunfo del mundo circular del futuro: las personas. A su juicio, si los ciudadanos no se muestran críticos con las grandes compañías -y no lo hacen de manera inmediata y drástica- no será posible implantar el único modelo que promete garantizar la supervivencia del planeta, de sus recursos y de nosotros mismos.