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La Wikipedia de la naturaleza

La Wikipedia de la naturaleza

Una de las formas más sencillas para conocer aproximadamente la edad de una persona es hacerle una pregunta muy concisa: «¿Utilizabas la Encarta para hacer los deberes?». Si el interlocutor responde que no lo hacía o ni siquiera sabe qué es, estará por debajo de los treinta. Si, por el contrario, la conoce o incluso dice que recurría a los pesados volúmenes de la enciclopedia tradicional de su casa o de la biblioteca, probablemente los supere con creces. Y si su mayor referencia es la Wikipedia, estarás ante un nativo de la generación Z.

La llegada de esta enciclopedia colaborativa online supuso una revolución en el conocimiento. Con un solo clic, puedes ver satisfecha tu curiosidad sobre casi cualquier asunto, desde el actor casi desconocido de una película a la historia del pueblo más pequeño del país más recóndito del planeta. Pero ¿qué pasaría si aplicásemos esos mismos criterios para construir una enciclopedia colaborativa con el saber de todos sobre la naturaleza?

Conect-e cuenta con 671 usuarios que han compartido más de dos mil fichas e imágenes de plantas, variedades tradicionales y ecosistemas

Esa es la finalidad de Conect-e (Compartiendo el Conocimiento Ecológico Tradicional), un proyecto puesto en marcha por algunos de los investigadores del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA-UAB), que ha lanzado una plataforma interactiva de recogida y transmisión de conocimientos tradicionales relativos a plantas, animales, hongos, variedades tradicionales de cultivos o ecosistemas. Así, esta página funciona con un formato similar al de la Wikipedia en el que cualquier persona puede registrarse y compartir a través del portal sus conocimientos y prácticas tradicionales que han aprendido de sus mayores a lo largo de los años.

Como explican en la misma plataforma, la misión principal del proyecto es conservar y difundir el conocimiento ecológico tradicional, que incluye «los saberes, creencias, tradiciones y prácticas relativas a las relaciones entre los seres vivos (incluyendo los seres humanos) y su medio, que han sido desarrolladas por una comunidad a lo largo del tiempo a partir de su experiencia, y que están adaptadas a su cultura y al medio ambiente local. Este conocimiento se transmite de una generación a otra y es dinámico, ya que con el tiempo va cambiando y adaptándose a las nuevas circunstancias».

Actualmente, el portal cuenta con 671 usuarios que han compartido más de dos mil fichas y otras tantas imágenes sobre plantas, variedades tradicionales y ecosistemas en más de mil municipios repartidos por toda la geografía española.

«Esta es una herramienta única. En otros países, así como en España, se han intentado hacer bases de datos para recoger el conocimiento ecológico tradicional, pero nunca implicando a la ciudadanía. Hasta ahora, pese a tratarse de conocimiento popular, este tipo de iniciativas ha estado en manos de expertos. En los últimos años ha habido muchos proyectos de ciencia ciudadana en los que se implica a la ciudadanía en el proceso científico, pero siempre partiendo de las necesidades del investigador. Esta plataforma combina la participación ciudadana con la recogida de una información que solo posee la propia ciudadanía, lo que la hace una iniciativa –hasta el momento– única en el mundo», explicaba Victoria Reyes García, investigadora en el ICTA-UAB y una de las promotoras del proyecto, en una entrevista en el diario La Vanguardia.

En el contexto de despoblación de la España rural que en el que estamos, en el que los pueblos cada vez están más envejecidos y vacíos, el conocimiento adquirido a lo largo de los siglos corre el riesgo de perderse al desaparecer sus últimos habitantes. Hace unos años, el entonces denominado Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente puso en marcha el Inventario Español de Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que actualmente va por su segunda fase, para recopilar, organizar y difundir los conocimientos ecológicos tradicionales documentados en distintos trabajos etnobiológicos para acercarlos tanto a los investigadores como a la ciudadanía en general. Según sus creadores, la plataforma Conect-e nace también con la intención de solventar uno de los principales problemas que presenta este inventario: que la información transmitida tradicionalmente de manera oral pueda perderse por falta del relevo generacional, facilitando el intercambio en línea.

Compartir la foto de unas plantas endémicas del pueblo de tus padres o contar los usos tradicionales que hacían tus abuelos de ellas es un primer paso que puedes dar en este portal para contribuir a que, entre todos, logremos proteger el patrimonio inmaterial (y verde) que habita en el campo… y ahora también en la red.