Tu entorno

Si perdemos la biodiversidad, lo perdemos todo

Si perdemos la biodiversidad, lo perdemos todo

Es sencillo: la biodiversidad garantiza que haya vida en el planeta. Además, de ella depende nuestro bienestar y nuestra economía. Sin ecología, en efecto, no hay economía. La biodiversidad lo es todo y, aunque no podamos permitirnos el lujo de perderla, pocas veces le prestamos toda la atención necesaria.

A la biodiversidad no le va muy bien. Más de 25 años después de adoptarse el Convenio de Diversidad Biológica, su declive se acelera a un ritmo sin precedentes. Estamos viviendo lo que se conoce como «sexta extinción», tanto en el ámbito terrestre como en el marino. Son muchas las razones que han ocasionado esta situación, como la pérdida de hábitats o la sobreexplotación de recursos, pero quizá la más importante de todas sea nuestro persistente desapego, la errónea percepción de que hablamos de algo ajeno a nosotros.

Resulta sorprendente, sobre todo porque la biodiversidad y los ecosistemas regulan el ciclo del agua y del clima y nos ayudan a adaptarnos a un cambio climático que ya está aquí. En definitiva, de ellos depende la vida en el planeta. Además, la pérdida de recursos genéticos, de especies o de ecosistemas repercute directamente en nuestro bienestar. De hecho, en muchos casos, nunca llegaremos a saber qué impacto tiene sobre nosotros o nuestra calidad de vida. Se dice que, si desaparecieran las abejas, al ser humano le quedarían cuatro años de vida, y también que nos arriesgamos a que, en un futuro no tan lejano, desaparezcan los insectos. Si esto ocurriese, el efecto dominó no se haría esperar.

Pero podríamos mirarlo de otro modo. Según un reciente informe de WWF, a nivel global, la naturaleza nos proporciona servicios valorados en unos 125.000 millones de dólares al año. Dicho de otra manera, podríamos considerar la naturaleza y su biodiversidad como la principal economía del mundo. Una economía de la que, además, todos dependemos y que está en crisis.

Sin embargo, hay buenas noticias: somos parte de la solución. En España vivimos en el país con mayor biodiversidad de Europa. Además, la Unión Europea ofrece un contexto idóneo, ya que cuenta con algunas de las normas medioambientales más estrictas del planeta. La política medioambiental contribuye a proteger la naturaleza y a salvaguardar la salud y la calidad de vida de sus habitantes, así como a hacer más sostenible la economía de la UE.

La urgencia pasa ahora por conseguir más concienciación y más acción. El cambio climático y la biodiversidad son los dos grandes retos de la humanidad y las dos principales amenazas para nuestra especie. El cambio climático ha conseguido posicionarse ya como uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos; el próximo será la pérdida de biodiversidad.

Tenemos que ser capaces de reducir el aumento de la temperatura global y contar con áreas protegidas y con ecosistemas resilientes. Necesitamos cambiar nuestro modelo de producción y consumo para conseguir vivir en los límites que nos marca el planeta con la calidad de vida que nos merecemos hoy y mañana. Perder una especie es como perder una obra maestra de la historia de la humanidad, la única diferencia es que, en esta pérdida, nuestro futuro está en juego.