Economía circular

Charlas contra la basuraleza: reducir, reciclar, reutilizar… y recoger

Charlas contra la basuraleza: reducir, reciclar, reutilizar… y recoger

«La economía circular es algo muy común. Yo lo vivo a diario con mi hija: me pide dinero, yo se lo presto, ella se lo gasta y me lo vuelve a pedir. ¡Es un ciclo sin fin!».  Con esta pequeña broma, Juan Luis Cano, una de las famosas voces detrás de Gomaespuma, da comienzo a las charlas contra la basuraleza organizadas por Ecoembes y SEO/BirdLife. Bajo el paraguas del Proyecto Libera, Cano conversó con José Luis Crespo, físico y youtuber de ciencia –más conocido como @QuantumFracture–, y Pilar Zorzo, investigadora y presidenta de Asociación Española de Basuras Marinas (AEBAM), sobre los retos a los que nos enfrentamos como sociedad y cómo nos podemos convertir en parte de la solución.

La basuraleza, esos residuos que el ser humano abandona en la naturaleza, alteran el equilibrio de los ecosistemas y afectan tanto a las especies como a los entornos naturales. «Estos residuos abandonados a su suerte degradan el lugar donde se depositan: los suelos, los minerales… La fauna los ingiere y, por tanto, los animales acaban muriendo», explica Zorzo. La experta hace hincapié en los peligros de la contaminación química, aquella derivada de los aditivos y compuestos que se filtran y terminan afectando a las comunidades de animales y plantas que viven en los lugares que reciben esa basura. Sobre ese problema, Cano recalca un dato revelador: «El 80% de la basura que llega a los océanos procede de los millones de toneladas que abandonamos en el campo». Por su parte, José Luis Crespo recuerda cómo se hablaba de la naturaleza durante su época en el instituto y de la forma en la que se enseñaba el proceso de reciclaje explicando para qué servían los contenedores amarillo, verde y azul. Sin embargo, «algo que se nos suele escapar es que la basuraleza activa la producción de algunas bacterias que emiten metano, contribuyendo al efecto invernadero», matizaba el científico.

El 80% de la basura que llega a los océanos procede de los millones de toneladas que abandonamos en el campo.

Uno de los grandes problemas al que se enfrentan todos los (por el momento) treinta y cinco mil héroes Libera que luchan a diario contra la contaminación de nuestra naturaleza son las colillas. «Es espectacular: cada colilla contamina 10 litros de agua», explica Cano, que se pregunta si los fumadores son verdaderamente conscientes del grave problema natural que causan esos residuos. Algo similar ocurre con las toallitas húmedas que colapsan las redes de saneamiento. Zorzo se muestra preocupada por ambas y achaca la falta de concienciación a un problema cultural. «Vemos a personas fumadoras que nunca tirarían un papel al suelo, pero tiran colillas como si no fuesen un residuo. Otras, olvidan que las cañerías están diseñadas para tirar papel y no toallitas repletas de materiales plásticos que se descomponen, pero no desaparecen», zanja.

Para acabar con la falta de concienciación, Crespo deja claro que la labor de atajar la basuraleza depende de todos. «Es tan sencilla de erradicar que incluso parece ridículo tener que dar charlas sobre ella. Solo tenemos que seguir una máxima: llévate lo que traigas», resume. Así de fácil. Si fumas, no tires las colillas al suelo –puedes guardarlas en la cajetilla y tirarlas a la basura más tarde–. Si vas al campo, llévate todos los restos de comida, envases y basura. Añádele una r más a las que ya conoces: recicla, reduce, reutiliza… y recoge.