Especial COP25

COP25: Las ciudades toman posiciones frente al cambio climático

COP25: Las ciudades toman posiciones frente al cambio climático

En su segunda jornada, la COP25 de Madrid dedicaba su día temático a las ciudades y a las regiones. Por ello, entre las más de 400 actividades destacaban algunas importantes sobre entornos urbanos y cambio climático.

Bajo la organización conjunta del Gobierno español y el banco Interamericano de Desarrollo (BID), el pabellón de España acogió una sesión bajo el título “El camino hacia una ciudad sostenible y resiliente frente al cambio climático”. En ella, Luis Albero Moreno, presidente del BID, que agrupa a más de 180 ciudades, destacó que las urbes son el problema, pero también el espacio humano donde se generan las soluciones para enfrentarse al calentamiento global. De hecho, Moreno indicó que las ciudades latinoamericanas son una especie de “lab” en este aspecto, porque el porcentaje de urbanización en América Latina es del 80% y es, a su vez, una de las zonas más vulnerables a los efectos del cambio climático, con sequías, inundaciones y otros episodios extremos, además de sufrir una fuerte presión migratoria desde zonas rurales hacia las ciudades. Moreno también destacó el programa del BID “Patrimonio Vivo”, una red de buenas prácticas destinadas a la puesta en valor del patrimonio cultural de los cascos centrales de las ciudades.

Diferentes ciudades mostraron sus compromisos climáticos a través de proyectos urbanos. Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín (Colombia) destacó cómo la ciudad se ha reinventado en las últimas décadas colocando la transformación del modelo de movilidad en el centro de la acción, con las líneas de metro cable (unen los cerros con el centro de la ciudad) y con más de 400 buses eléctricos. Esta ciudad fue elegida en 2019 como una de las siete mejores prácticas urbanas por la red mundial de ciudades C40.

Juan Espadas, alcalde de Sevilla y presidente de la red de Ciudades por el Clima, destacó especialmente el nuevo contrato energético del ayuntamiento de su ciudad, que ahora consume 100% energía renovable, y reflexionó sobre lo que podría significar si las 400 ciudades que forman la Red que preside hicieran lo mismo. Espadas usó este planteamiento para afirmar que las ciudades tienen en su mano la posibilidad de reducir emisiones de C02, pero hay que seguir trabajando en movilidad, gestión del territorio, producción y consumo para alcanzar un verdadero cambio de paradigma.

Sandra Nedov, alcaldesa de la intendencia de Montevideo, destacó sus proyectos de regeneración en el barrio de Casavalle, donde se concentran los recicladores informales que viven de recuperar residuos en las zonas de vertederos. Ahora, se ha regularizado esta gestión de los residuos y se ha dignificado la vida de estas personas, que pueden ser parte de un proceso más ordenado de recogida, separación y reciclaje de los residuos.

José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, destacó el compromiso de la capital española con el cambio climático apuntando dos proyectos: Madrid 360 para la gestión de la movilidad en el centro de la ciudad, con dos líneas de autobús gratuitas (también recordó que a diario entran en el perímetro de la M40 cerca de 400.000 vehículos), y el bosque Metropolitano, una suerte de anillo verde que cerrará todo el perímetro de la ciudad conectando zonas verdes ya existentes con la plantación de 100.000 árboles. También confirmó que el nuevo consistorio seguirá con el Proyecto MADRE de rehabilitación de edificios con criterios de eficiencia energética ya iniciado por la anterior alcaldesa.

A esta jornada en la Zona Azul de la COP, se le ha sumado otra similar en la Zona Verde organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias, FEMP, donde se han podido escuchar proyectos de ciudades españolas que reducen las emisiones y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos. Entre otros, se han mostrado los proyectos de Lugo (LIfe+Biodinámico), Getafe, Santa Coloma de Gramanet (recuperación del río Besós), Getafe (flota municipal de vehículos verdes), Marbella y Huelva, entre otros.

Informe salud de la OMM

Posiblemente el evento más destacable de esta segunda jornada de la COP25 haya sido la presentación del último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMM) de Naciones Unidas.

Según este informe, el año 2019 pone punto final a una década marcada por registros de calor excepcionales, por el retroceso de los hielos y por subidas del nivel del mar sin precedentes a nivel mundial, cambios exacerbados por las emisiones de gases de efecto invernadero fruto de la actividad humana. Casi con toda certeza, las temperaturas medias del quinquenio (2015-2019) y de la década (2010-2019) serán las más elevadas de las que se tiene constancia. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), todo apunta a que 2019 será el segundo o tercer año más cálido del que se tienen datos.

Tal y como se explica en la versión provisional de la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial, en 2019 la temperatura media mundial (en el período de enero a octubre) estuvo aproximadamente 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales. Las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzaron un nuevo máximo histórico de 407,8 partes por millón en 2018, y en 2019 no dejaron de aumentar.

Según el informe, se ha constatado que, desde 1993, cuando se empezaron a realizar mediciones satelitales, la subida del nivel del mar se ha acelerado a causa de la fusión de los mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida. El océano hace las veces de amortiguador al absorber calor y dióxido de carbono, pero ello acarrea graves consecuencias. El calor acumulado en las aguas oceánicas ha alcanzado niveles sin precedentes y se han producido olas de calor marinas generalizadas. La acidez del agua del mar ha aumentado un 26 % desde el inicio de la era industrial. Como resultado, ecosistemas marinos de vital importancia se están degradando.

El valor mínimo de extensión diaria del hielo marino en el Ártico de septiembre de 2019 fue el segundo más bajo desde que se tienen registros satelitales, y en el mes de octubre también se establecieron récords de extensión mínima. Por su parte, en la Antártida, las extensiones de hielo registraron valores mínimos sin precedentes en algunos meses de 2019.

Por su parte, las condiciones de calor extremo afectan cada vez más a la salud de las personas y, por ende, a los sistemas sanitarios, y las repercusiones más significativas se dejan sentir con fuerza allí donde el envejecimiento de la población y los problemas relacionados con la urbanización, los efectos de isla de calor urbana y las desigualdades en materia de salud son más importantes. En 2018, la cantidad de personas vulnerables de más 65 años expuestas a olas de calor aumentó en 220 millones con respecto a la media del período de referencia comprendido entre 1986 y 2005. Tras una década de reducción constante, el hambre experimenta un repunte, dado que en 2018 la padecieron más de 820 millones de personas.

Entre enero y junio de 2019, se registraron más de diez millones de nuevos desplazamientos internos, y siete millones fueron debidos a fenómenos peligrosos, como el ciclón Idai en el sureste de África, el ciclón Fani en Asia Meridional, el huracán Dorian en el Caribe y las inundaciones en la República Islámica del Irán, Filipinas y Etiopía. Esos episodios generaron entre la población apremiantes necesidades humanitarias y de protección.

En marzo de 2020 se publicará la versión definitiva de la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial con los datos del conjunto de 2019 (ver nota completa del informe aquí).

Cultura, turismo y cambio climático

El turismo es uno de las principales actividades económicas globales que está en el punto de mira, dado su alto impacto ambiental. World Tourisme Organization, UNWTO (Organización Internacional del Turismo) ha organizado una sesión en la que se han aportado visiones sobre el futuro del turismo a nivel mundial, un sector que aporta más del 10% del PIB mundial y que tiene una ingente tarea por resolver en dos aspectos clave: las emisiones que genera (especialmente por el transporte) y el impacto sobre el territorio y los recursos en las áreas más turísticas del Planeta, lo que en ocasiones también implica una presión excesiva sobre los ecosistemas naturales. Por el contrario, los asistentes a esta sesión, como Manuel Butler, director ejecutivo de UNWTO, también recalcaron que el turismo es motor de desarrollo para muchos países y que genera riqueza, empleo y prosperidad, recalcando que, al igual que en otros sectores de actividad, se trata de desacoplar crecimiento de emisiones. De ahí el lanzamiento del llamado programa de Turismo Sostenible y el alineamiento con la Agenda 2030 (ODS, especialmente el 12: producción y consumo responsable) y con el Acuerdo de París de cambio climático

Además de la sesión organizada por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo sobre “Patrimonio cultural, turismo sostenible y cambio climático”, con la asistencia de la ministra Reyes Maroto, la Unión Europea ha organizado también una conferencia sobre cómo se aborda la protección del patrimonio cultural frente a los efectos del cambio climático. Para ello, y bajo el lema “El futuro es nuestro pasado”, la UE viene trabajando desde hace años en la red Clima y Patrimonio, formada por más de 70 miembros, entre gobiernos, ciudades, universidades, museos, empresas, etc. También existe un Plan de Acción para los próximos años que intentará implementar medidas para que el patrimonio cultural (paisaje, museos, espacios arqueológicos, monumentos, castillos, catedrales, etc.) se vea a salvo de los impactos previsibles del cambio climáticos, como por ejemplo el aumento del nivel del mar. De hecho, en regiones como Escocia ya tienen un programa concreto (Historic Environment Scotland) para proteger su patrimonio frente a los cambios del clima.

Empleo, economía verde y salud

El pabellón de la Unión Europea celebró una sesión, entre otras muchas (este pabellón ofrece una de las programaciones de actividades más interesantes de toda la COP) sobre las consecuencias del cambio climático en el empleo y los retos de adaptación desde la perspectiva de los sindicatos a nivel europeo. Las principales conclusiones es que nos enfrentamos a importantes riesgos laborales, por ejemplo ligados al aumento de las temperaturas, que precisarán cambios en la organización de muchos tipos de trabajos. Otro aspecto importante ligado con el empleo es el proceso de descarbonización y su impacto en la eliminación de puestos de trabajo, aunque también se señala que las nuevas oportunidades de la economía verde son generadores de nuevos empleos que antes no existían, En todo caso, los expertos y representantes sindicales presentes en la sesión coincidían en que la adaptación y mitigación al cambio climático debe estar en el epicentro del diálogo social y que es necesario adelantarse a los impactos del cambio de modelo económico.

Por su parte, la World Health Organization, WHO (Organización Mundial de la Salud) ha presentado en la COP25 una encuesta a nivel mundial sobre “salud y cambio climático”. Han participado 101 países de todos los continentes y de todo tipo de desarrollo económico. Entre las principales conclusiones del estudio, destaca que los planes nacionales de salud y cambio climático están avanzando pero existe una necesidad de fortalecer dichos planes y sus objetivos, que los temas de vulnerabilidad y adaptación han de ser prioritarios en las políticas de salud relacionadas con el calentamiento global y que persisten importantes barreras para el acceso a los sistemas internacionales de financiación en salud; de hecho en 46 de los países participantes se detectaron falta de información y oportunidades, de relación con los actores relacionados con la salud y el cambio climático, y falta de preparación para afrontar problemas en este ámbito.

¿Cómo es la Zona Azul? Siguen las negociaciones de los países

El corazón de la COP es la llamada Zona Azul, que a su vez se divide en diferentes áreas. En realidad, la COP25 se desarrolla en tres planos diferentes: los Plenarios de la COP (con todos los países miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, CMNUCC), las reuniones de la CMP15 (solo aquellos países que han ratificado el Protocolo de Kyoto de 1997, un acuerdo pensado en su momento sólo para los países desarrollados) y las reuniones de la CMA2 (solo aquellos países que han ratificado el Acuerdo de París aprobado en la COP21 de la capital francesa, actualmente la mayoría de los 200 Estados que hay en el mundo). Todas estas áreas siguen con sus plenarios y reuniones.

Por otro lado, en la Zona Azul se desarrollan también las reuniones de dos grupos técnicos y de asesoramiento: SBSTA 51 (es el órgano subsidiario de asesoramiento en materia científica y tecnológica) y SB1 51 (el órgano que asesora en aspectos e implementación de las medidas).

Otros eventos:

En la zona Verde se han celebrado numerosos eventos de diferentes organizaciones sociales y empresariales. Entre ellos, han destacado las sesiones “Los derechos humanos al agua potable y al saneamiento, organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación; “Cambio climático y contaminación atmosférica: dos caras de la misma moneda” (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y CIEMAT), y “El compromiso de la educación superior con los ODS” –(Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades). También se ha celebrado el evento No Planet B.

En la ciudad de Madrid se sigue desarrollando el programa Castellana Verde con la expo “La Amazonía brasileña” del fotógrafo Sebastián Salgado y una Conferencia del Observatorio 2030 ante el cambio climático.