Especial COP25

La UE alumbra su Pacto Verde mientras la COP se encalla

La UE alumbra su Pacto Verde mientras la COP se encalla

No corren buenas sensaciones en las salas de Ifema donde se está desarrollando la COP25. En estos días críticos para las negociaciones, y cuando se están celebran las reuniones (oficiales e informales) más importantes entre las Partes de la Conferencia (los delegados de los países), no parece que haya avances significativos en cuanto al cierre definitivo del Acuerdo de París, en lo referido especialmente a su Artículo 6 (mercados de carbono). De hecho, varios medios de comunicación han anunciado que las negociaciones están prácticamente rotas, aunque este punto se niega desde la organización. A pesar de todo, Antònio Guterres, secretario general de la ONU, presentó el informe oficial de la cumbre con 10 prioridades (os lo cuento más abajo). No obstante, algunos ya han indicado que es preferible no llegar ahora a un acuerdo que llegar a un mal acuerdo, dejando todo abierto de cara a la COP26 de 2020 en Glasgow. Y esto no lo dice cualquiera, sino nada menos que Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea.

Tampoco se vislumbra ninguna declaración sorpresiva respecto al aumento de la ambición climática, a excepción de la idea de la Comisión Europea de aumentar la reducción de sus emisiones hasta el 55% para 2030. Parece que, de momento, Europa se queda sola en el aumento de su compromiso ambiental. De hecho, delegaciones como las de China, Rusia y Estados Unidos, son meramente técnicas y sin ninguna relevancia política. Esta siendo una COP muy técnica y de bajo perfil político, como ya se preveía antes de su arranque. No obstante, el momento de revisar los compromisos de reducción de emisiones mejorando las NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional o, lo que es lo mismo, en cuánto se va a comprometer cada país en reducir sus emisiones) será a lo largo de 2020, tal y como indica el Acuerdo de París.

Nace el Pacto verde Europeo

Respecto a la Unión Europea, efectivamente sí parece dispuesta a liderar a nivel mundial la lucha contra el cambio climático. De hecho, posiblemente la mejor noticia de ayer sobre acción climática no se produjo en la COP25, sino en Bruselas: la aprobación por pate de la Comisión Europa del New Green Deal (Pacto Verde Europeo) de la UE. Este Pacto incorpora una hoja de ruta con una serie de actuaciones para impulsar el uso eficiente de los recursos mediante el paso a una economía limpia y circular y detener el cambio climático, revertir la pérdida de biodiversidad y reducir la contaminación. Describe las inversiones necesarias y los instrumentos de financiación disponibles, y explica cómo garantizar una transición justa e integradora. También abarca todos los sectores de la economía, especialmente los del transporte, la energía, la agricultura, los edificios y las industrias, como las de la siderurgia, el cemento, las TIC, los textiles y los productos químicos. La Comisión presentará en un plazo de 100 días una Ley del Clima Europeo, así como una Estrategia sobre Biodiversidad para 2030, la nueva Estrategia Industrial, el Plan de Acción de la Economía Circular, la Estrategia “de la granja a la mesa” de alimentación sostenible y propuestas para una Europa sin contaminación. Igualmente, comenzarán de inmediato los trabajos para endurecer los objetivos de emisiones de Europa para 2030 y se fijará una senda realista hacia el objetivo de 2050.

Publicado el informe oficial de la cumbre

Antònio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, anunció que ya está disponible el informe oficial de esta COP25, donde se pide a todos (países, empresas y sociedad) que trabajen en medidas para no superar el aumento de 1,5 grados durante el siglo XXI. Guterres destacó 10 puntos críticos de este informe:

  • Garantizar que los compromisos principales de reducción de emisiones sean más ambiciosos de aquí a la COP26 de 2020.
  • Que todos los gobiernos del mundo sigan el ejemplo de los 75 países que van a presentar en 2020 estrategias de cero emisiones para 2050.
  • Una mayor ambición en cuestiones como las soluciones basadas en la naturaleza para frenar y adaptarse al cambio climático.
  • Tratar la dimensión social de cambio climático con una transición justa y el componente de género, especialmente respecto a las mujeres de los países pobres.
  • Mejorar las capacidades para que no se construyan más plantas de carbón.
  • Acelerar la transición hacia las energías renovables, aumentar la eficiencia energética y acabar con las subvenciones a los combustibles fósiles.
  • Mejorar la financiación sostenible para que esté disponible, avanzar en t¡lo relacionado con el premio del carbono y cambiar la fiscalidad.
  • Mejorar el apoyo a las personas afectadas por el cambio climático y construir una resiliencia fuerte que coloque a las personas en el centro.
  • Cumplir los compromisos adquiridos con los pequeños estados insulares, que son los que mas sufren el cambio climático, aunque no han contribuido a provocarlo.
  • Descarbonizar sectores clave como el transporte, la vivienda o las industrias del acero y el cemento.

La cumbre, tal y como indica el informe de la COP25, hace avanzar el impulso de la ambición climática lanzada en Nueva York con 70 países, 100 ciudades y decenas de empresas, y con inversores que gestionan hasta 3.000 millones de dólares, aunque ya se han sumado desde entonces otros actores financieros que han hecho ascender esta cantidad a los 4.000 millones. Es, según el secretario general de la ONU, la muestra de que el cambio de la economía gris a la verde está ganando velocidad.

Primeras espadas en el plenario

La mañana de ayer comenzó con la continuación de las sesiones de alto nivel, aunque a primera hora la sala de plenarios recibió a decenas de representantes de los movimientos juveniles por la acción climática, encabezados por Greta Thunberg, quien intervino en el acto, acompañada de otros representantes.

greta thunberg

Johan Rockström, director del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam (Alemania), introdujo la sesión comentando que “si superamos los dos grados de aumento de la temperatura nos colocamos en una trayectoria irrefrenable. Nos enfrentamos a efectos devastadores: derretimiento de los cascos polares, sequías en extremas y calentamiento de los océanos. No hay escenario viable del IPCC que nos lleve por debajo de los 1,5 grados sin reducir drásticamente las emisiones a partir de 2020. Entramos en un decenio decisivo, la puerta todavía está abierta, pero por poco tiempo”.

Teresa Ribera, ministra para la transición Ecológica, recordó el mensaje de los jóvenes que está llegando a esta COP25. “Tenemos que actuar lo más rápidamente posible, hemos infravalorado la ciencia y lo que pueden ser las repercusiones sociales, de injusticia y de vulnerabilidad que conllevaría la falta de acción ante el cambio climático. “No necesitamos voces que digan que hay tiempo y que no hay que ir tan rápido. Todos firmamos rápidamente el Acuerdo de París, pero ahora que nos ponemos a pensar lo que significa nos damos cuenta de que hay una brecha importante entre lo que dijimos y lo que en realidad hacemos. Tenemos que hacer lo que en su momento prometimos hacer. No podemos escondernos tras la comunidad internacional para luego no hacer nada en nuestras casas”, dijo Teresa Ribera.

Jennifer Norman, directora ejecutiva de Greenpace, comentó que “llevo 25 años participando en las COP y nunca había visto una brecha tan grande entre lo que sucede dentro y fuera de estas paredes. Sigo creyendo que esta crisis se puede resolver, pero los líderes de los gobiernos no están escuchando. Si los líderes escuchan la llamada de la ciencia, ¿por qué no convierten en leyes las declaraciones de emergencia climática? Vivimos tiempos de política climática bastante oscura. Pero no me he quedado sin esperanza, no he dejado de esperar que la humanidad pueda y encuentre una salida a este problema. Esta COP podría mandar una señal de cambio”

La activista Greta Thunberg comenzó su intervención reconociendo que sabe bien que un discurso ha de empezar con frases que enganchen del tipo “Cómo se atreven…”, aludiendo a una de sus ya famosas frases. Pero el tono de la joven sueca ha sido en esta ocasión muy diferente, más sereno y centrado en datos y referencias científicas, aunque esto no ha impedido una crítica frontal a los gobiernos y las empresas, sobre todo a aquellos líderes que dicen hacer, pero no hacen.

Recalcó también que es clave no superar los 1,5 grados de aumento de la temperatura, porque aun habiendo subido solo 1 grado desde la era preindustrial ya hay millones de personas que sufren los efectos del cambio climático: “Tenemos que revertir la situación, cada fracción de un grado cuenta, la ciencia nos lo dice, pero ¿Cómo no reaccionar antes estas cifras sin sentir al menos cierto pánico, especialmente al ver que no se está haciendo nada?”.

Thunberg señaló que todos tenemos trabajo que hacer, pero algunos tienen más trabajo que otros, refiriéndose a los países desarrollados que anuncian reducciones de emisiones, pero que no tienen en cuenta exportaciones, importaciones, relaciones comerciales, origen de los productos consumidos… Es decir, aquellas emisiones producidas en otros puntos del planeta, pero ligados a los modelos de vida de los países desarrollados.

La joven activista comentó que lo que necesitamos “son verdaderos recortes de emisiones, e incluso esto no sería suficiente. No podemos poner podemos fechas lejanas para darnos la sensación de que vamos a actuar, porque los cambios necesarios no están a la vista, la política que necesitamos no existe hoy, a pesar de lo que dicen los líderes del mundo. El verdadero peligro no es la inacción, sino cuando los políticos dicen que están haciendo, pero no hacen nada”.

Thunberg finalizó diciendo que “he podido viajar por todo el mundo y he visto que la falta de concienciación es la misma en todas partes, no hay un sentimiento de emergencia, los lideres no se comportan como si estuvieran en una emergencia. Sin estos sentimientos de emergencia por parte de los lideres ¿cómo vamos a ser conscientes de lo que está ocurriendo? Y sin presión por parte de la población, los líderes no harán nada: es un ciclo que perdura. Empezamos una nueva década que decidirá nuestro futuro, hay esperanza y la he visto, pero no viene de los gobiernos o de las empresas, sino de las personas que están empezando ahora a despertar, y una vez despiertos podemos cambiar. Es la opinión pública la que lidera el mundo libre, porque todos los grandes cambios de la historia han nacido desde la población, desde la gente”.

Ciudades y acción climática

El espacio Mare Nostrum de la Zona Verde acogió el Diálogo de Alto Nivel de Gobiernos Locales frente al cambio climático, que congregó, entre otros, a los alcaldes y alcaldesas de Soria, Santander, Valencia, Alhucemas, a la Vicealcaldesa de Madrid o a la regidora metropolitana de Lima. El Ministro de Política Territorial en funciones, Luis Planas, también participó en la inauguración

“Las comunidades locales no tienen la solución al problema, pero somos parte de esa solución”. Así lo ha manifestado el presidente de la organización municipalista mundial Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), alcalde de Alhucemas y presidente de la Asociación de Entidades Locales de Marruecos, Mohamed Boudra, durante su intervención en la apertura del evento.

Boudra ha hecho un llamamiento a “territorializar” la financiación para afrontar una emergencia climática en la que es fundamental implicar a todas las Administraciones y establecer marcos institucionales que permitan impulsar programas mundiales. En su intervención ha subrayado que “somos los Gobiernos Locales los que están tomando la iniciativa” y ha asegurado que es preciso “trabajar desde lo local para alcanzar el éxito global”. Una cuestión en la que también ha incidido el secretario general de la FEMP, Carlos Daniel Casares, que ha apostado por actuar de lo local hacia lo global, incidiendo en que los Gobiernos Locales precisan marcos regulatorios y financieros que les permitan actuar frente al cambio climático en el territorio, insistiendo en que “llegamos tarde, pero llegamos a tiempo”.

La lucha contra el cambio climático implica la colaboración a las ciudades grandes y medianas y también a los pequeños pueblos, una de las demandas apuntadas por el alcalde de Soria, Carlos Martínez, representante europeo de la organización CGLU, que también intervino en la apertura. “Reivindicamos la alianza entre pequeños, medianos y grandes municipios para luchar con el resto de las Administraciones contra el modelo que ha generado tanto daño”, un modelo, aseguró, que ha traído consigo desequilibrios territoriales y que “no ha sido bueno para las personas”.

La Vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, apoyó esa postura e insistió en la importancia de la política local como “la piel de la administración, los primeros que escuchamos y sentimos los problemas, los que tenemos la capacidad de escuchar de forma directa a los vecinos” y, sobre todo, “los primeros que sabemos y actuamos, también en emergencia climática.

Saludos desde el espacio

Uno de los actos más curiosos, celebrado en una de las dos salas de plenarios, ha sido la conversación que han mantenido Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, y Antònio Guterres, secretario general de la ONU, con el astronauta Luca Parmitano. Hasta aquí todo sería normal, si no fuera por la salvedad de que Parmitano está en la Estación Espacial Internacional, desde donde realizó la conexión con la sede de la COP en Madrid. Parmitano dijo que “si todos pudiéramos ir al espacio nos daríamos cuenta de lo delgada que es la atmósfera de la Tierra y lo bello y frágil que se ve nuestro planeta. Desde la Estación Internacional podemos ver los efectos del cambio climático como el huracán Dorian el pasado mes de septiembre o las inundaciones que se producen en muchos lugares del mundo. Espero que mis palabras sirvan para concienciar a la gente de que tenemos que cuidar nuestra casa común”.