Especial COP25

A la espera

A la espera

Cuando cerramos esta crónica a última hora de ayer, se acababa de producir una rueda de prensa de Andrés Landerretche, coordinador de la presidencia chilena de la COP, para anunciar que los facilitadores de cada grupo de discusión siguen negociando con representantes de los gobiernos el cierre de un acuerdo, que se espera llegue en la noche del viernes o este mismo sábado por la mañana. La presidencia de la COP25 ha trasladado un “optimismo moderado” y ha reconocido que el escollo principal está en la aprobación del artículo 6 del Acuerdo de París.

Fue ayer, sobre las dos de la tarde, cuando la propia ministra comentó que se estaba analizando un primer documento final que fue cerrado a las seis de la mañana (la del jueves al viernes) tras una intensa noche de negociaciones. Este primer documento (es el llamado documento “Decisión 1”, que marca las principales voluntades con las que se aspira a alcanzar un consenso) ha sido analizado por las Partes de la Convención (los delegados de los gobiernos participantes), mostrando sus opiniones tanto en reuniones a puerta cerrada como en el plenario que comenzó a las dos de la tarde de ayer y finalizó dos horas después.

Los escollos siguen estando donde han estado estos últimos días: la aprobación del artículo 6 del Acuerdo de París, que regla el futuro mercado de carbono, los fondos necesarios para impulsar en los países en desarrollo la mitigación y adaptación al cambio climático y en el tema de la ambición climática, cuya finalidad es animar a los países ha aumentar su compromiso en la reducción de emisiones durante el año 2020 de cara a la COP26 que se celebrará en diciembre en la ciudad escocesa de Glasgow.

Plan de Acción de Género

Aunque había dudas sobre si se aprobaría o no, los gobiernos participantes en la COP25 han adoptado finalmente un nuevo Plan de Acción de Género para los próximos cinco años, que tiene como objetivo abordar muchas de las preocupaciones planteadas por las mujeres y grupos de género en la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC-UNFCC), incluido un llamamiento para introducir en sus sistema de gobernanza (que incluyen las COP anuales) un mayor enfoque en la implementación y ampliación de soluciones climáticas justas de género.

El Plan ha sido acordado por unanimidad de los gobiernos participantes y considera también aspectos para avanzar en temas como los derechos humanos, la transición justa y los derechos de las comunidades indígenas. Este Plan, aunque pueda parecer lo contrario, era una deuda pendiente de la CMNUCC desde hace varias COP y no ha tenido el consenso necesario hasta los últimos días de la cumbre de Madrid.

La mujer es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. Como dijo en una conferencia Cristina Monge, profesora de la Universidad de Zaragoza y asesora ejecutiva de la organización Ecodes, las mujeres son las que más padecen el cambio climático, pero si eres mujer en un país en desarrollo o pobre mucho más. Y si eres mujer en un país pobre y refugiada climática, mucho más todavía.

Llamada final de las ciudades españolas

Como colofón a dos semanas intensas, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha organizado la Cumbre Municipal del Clima  en la Zona Verde de la COP. Por los eventos organizados por la FEMP durante estas dos últimas semanas, han pasado más 100 alcaldes y representantes de diputaciones, cabildos, etc.

Este acto final del día 13 fue inaugurado por Abel Caballero, presidente de la FEMP y alcalde de Vigo, y Hugo Morán, Secretario de Estado de Medio Ambiente del ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). Este último afirmó que las ciudades están en la primera línea de la lucha contra el cambio climático, porque es en ellas donde se produce una mayor relación entre la ciudadanía y la administración más cercana: los gobiernos locales. Para Morán lo importante por encima de todo es entender que nos enfrentamos a un cambio de orden cultural sin precedentes.

Por su parte, Abel Caballero destacó que muchas ciudades españolas ya están combatiendo con éxito el cambio climático y que son imprescindibles tanto para mitigarlo como para adaptarse a sus efectos. También lanzó un reto a todos los gobiernos locales: que a partir de 2020 los nuevos contratos de los ayuntamientos para el abastecimiento de electricidad incluyan una cláusula que obligue a que sea producida por fuentes de energías renovables. De hecho, ciudades como Sevilla, entre otras muchas, ya han dado este paso.

Pabellón de España

Mienta tanto, y siguiendo el programa formal, el Gobierno de España dio por clausuradas las actividades en su Pabellón en la COP con unas palabras de agradecimiento de Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, a los participantes de los más de 70 actos que se han celebrado en este espacio, posiblemente uno de los más activos de la cumbre.

Zona Verde: el espacio más activo

La Zona Verde de la COP25, donde se han dado cita la sociedad civil, empresas y organizaciones diversas en un entorno organizado por el Gobierno de España, ha contado con la movilización de más de 30.000 personas, que han demostrado que nuestro país está preparada para afrontar el reto de lograr un futuro más sostenible y compatible con el desarrollo económico. En total, más de 600 actividades organizadas por jóvenes, ONG, sociedad civil, instituciones o empresas, han mostrado la necesidad de trabajar juntos y en la misma dirección para lograr ciudades más resilientes, apostar por un transporte menos contaminante, una educación transversal, empresas que apuesten por la sostenibilidad, una agricultura respetuosa con el medio ambiente, la conservación de la biodiversidad o una ciencia que nos dote de herramientas innovadoras para medir el impacto del cambio climático.

En los 3.000 metros cuadrados de este espacio han tenido lugar exposiciones, charlas, juegos, compromisos y demás acciones bajo una misma premisa, que hay que actuar ya y sin dejar a nadie atrás.

Castellana verde echa el cierre

Castellana Verde ha trasladado el debate de la COP a las calles de Madrid y se ha construido a partir del paseo de la Castellana, el gran eje cultural, político y económico de Madrid, y ha ido más allá, a toda la ciudad y al resto de España.

Castellana Verde ha sido el resultado de los esfuerzos de instituciones, empresas, fundaciones y sociedad civil por movilizar a la ciudadanía, contribuyendo a la llamada a la acción por el clima. De este modo, han tenido lugar estos días un centenar de actividades, que han puesto de relieve lo transversal de la ambición climática y el papel fundamental que juegan todos los agentes en el camino hacia un verdadero cambio estructural de nuestras sociedades y economías.