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Conciertos desde el sofá para salvar el planeta

Conciertos desde el sofá para salvar el planeta

Nunca hay mal que por bien no venga. O, al menos, eso dice la sabiduría popular. El coronavirus nos tiene a todos confinados: el estado de alarma y la «cuarentena» siempre son duras, pero son muchos los artistas que han decidido aportar su granito de arena para hacer estos días más llevaderos. Sin darse cuenta, cantantes y músicos han hecho propia una de las formas más sostenibles de dar un concierto: el streaming. Las últimas semanas hemos visto proliferar los directos en redes sociales como Instagram o Twitter y vídeos de Tik Tok. Rozalén, Marwan, Ara Malikian, Dani Martín o La pegatina; se cuentan a decenas los artistas que han participado, por ejemplo, en festivales como #YoMeQuedoEnCasa o Cuarentena Fest. Conciertos gratuitos, en este caso, que –más allá de pedirnos que cumplamos con el estado de alarma– abren una nueva ruta a explorar a todas esas bandas y artistas que se han plantado contra la emergencia climática.

Son muchos los que, tiempo antes de que la pandemia del covid-19 copase las noticias, empezaron a lanzar un mensaje ecologista claro: o se compensan las grandes emisiones de C02 que sus tours generan o sus fans solo podrán disfrutar de ellos a través del streaming –que, hemos descubierto, no está tan mal–.Aunque suene disparatado, músicos de todo el mundo ya han puesto en marcha diferentes iniciativas para que sus actuaciones sean mucho más sostenibles.

El pasado mes de noviembre, por ejemplo, los integrantes de Coldplay sorprendían a sus seguidores con una noticia: se acabaron los conciertos hasta que se empiece a hacer (y entender) música de otra manera, mucho más respetuosa con nuestro planeta. Una decisión meditada y tomada tras conocer que en su última gira emplearon más de 109 trabajadores, 32 camiones y 9 conductores de autobuses, con todas las emisiones que ello supone. Por eso, decidieron dedicar un par de años a determinar cómo su recorrido puede ser, en sus propias palabras, «no solo sostenible sino también activamente beneficioso». Tal vez, cuando pase el periodo de cuarentena, hayan descubierto cómo el streaming puede ayudarles en esta ardua labor.

Las cifras detrás de los conciertos

Solo en Reino Unido, la música en vivo genera 405.000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero al año

Pero ¿cuánto contamina un concierto? Por desgracia, no hay una manera fiable de calcular cuál es el impacto de la música en directo en el medioambiente. Podemos medir los vuelos que cogen los artistas (y su equipo) para moverse de ciudad en ciudad, por ejemplo. A eso, hay que sumarle el montaje y desmontaje del escenario que, según un estudio de la Green Touring Guide, es lo que más contamina, llegando a suponer un 34% del total de una gira. Además, los fans también se mueven para acudir a los conciertos: esos desplazamientos suponen el 33% de las emisiones. Todo el merchandising que se moviliza en cada actuación se estima en otro 12%. Y así seguimos sumando.

En este sentido, como afirman en la BBC, calcular la huella de carbono de un grupo de música es descorazonador. Las cifras de la industria señalan que la música en vivo genera unas 405.000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero tan solo en el Reino Unido al año.

Decisiones pioneras ante un reto mayúsculo

La popularidad de Coldplay no eclipsa la de otros músicos que luchan por el bienestar del medioambiente a la vez que se disfruta de la música en directo. La decisión de la banda británica es histórica: es la primera vez que un grupo musical cancela su gira por su implicación con el ecologismo. Pero no la única: Billie Eilish es otra de las cantantes que ha reflexionado sobre este desafío global. Desde sus inicios, la joven estrella trabaja para que sus conciertos sean lo más ecológicos posible, para lo que quiere crear un espacio para informar a sus seguidores sobre la importancia de actuar contra el cambio climático.

Otro célebre grupo en defensa de esta causa es la banda británica Massive Attack. Sus integrantes se han comprometido a viajar en tren durante su próxima gira europea, impulsando así el medio de transporte más sostenible. En declaraciones a la BBC, el cantante Robert Del Naja explica que la banda quiere evitar volar para así cambiar su estilo de vida: «Como músicos, hemos llevado una vida alta en emisiones de carbono. Como sociedad, todos hemos vivido en una economía de combustibles fósiles durante mucho tiempo», reflexiona. Por si fuera poco, el pasado noviembre se conoció que la banda se ha unido a un grupo de académicos para proporcionar datos de sus giras y grabaciones por todo el mundo, contribuyendo al análisis de la huella de carbono de la industria de la música.

Entre tanto músico y cantante, nuestro país no podría ser una excepción. Más allá de esa apuesta por los conciertos en redes sociales precipitados por la cuarentena, por ejemplo, Alejandro Sanz ha recogido el testigo de la emergencia climática. El cantante se comprometió en la cumbre del clima de Madrid a estudiar la cantidad de CO2 que emiten sus conciertos para intentar reducirla y conseguir que su huella sea mínima. La melodía del clima ya es una realidad. La lucha contra el cambio climático resuena en todo el mundo. ¿Te animas a cantar esta canción?