Tu entorno

5 parques nacionales para disfrutar de la biodiversidad este verano

5 parques nacionales para disfrutar de la biodiversidad este verano

Autor imagen principal: Javier Abad

En este verano atípico de pandemia mundial, el turismo nacional enfocado en actividades de exterior y poco masificadas se ofrece como la alternativa de vacaciones más segura. Por suerte, España tiene es uno de los lugares con mayor cantidad de espacios naturales protegidos y ricos en biodiversidad, también gracias a la privilegiada posición de la península ibérica. En 1916 nació ese concepto de parque nacional en nuestro país cuando se declaró que la montaña de Covadonga (Picos de Europa asturianos) espacio protegido. Hoy son 15 los parajes de este tipo que cubren nuestro territorio. Tan en peligro siempre como necesarios y educativos, son un buen destino para una escapada estival sostenible.

Doñana (Andalucía)

Parque de Doñana

Autor: Technische Fred

El más conocido es también uno de los más frágiles. Las marismas del Guadalquivir son un tesoro de más de 54.200 hectáreas en el que habitan 20 especies de peces de agua dulce, 10 de anfibios, 13 de reptiles, 37 de mamíferos no marinos y 360 aves. Su estación biológica, creada en 1965 –cuatro años después de que se convirtiese la zona en parque nacional–, es uno de los centros de investigación más antiguos e importantes de nuestro país. A pesar de todas las amenazas que se ciernen sobre él, Doñana sigue siendo un destino ideal para un turismo sano, sostenible y que enseñe a respetar el medioambiente.

La Islas Atlánticas (Galicia)

Islas Cíes

Las más conocidas y el destino turístico más habitual son las islas Cíes, pero también están las Ons, la isla de Cortegada y la de Sálvora. En los próximos años es posible que se amplíe a la isla de Tambo y el archipiélago de las Sisargas. Todas ellas forman –y formarán– un espectacular parque nacional lleno de playas. Además de su clima agradable en verano, 200 especies de algas las hacen únicas. Su mayor riqueza es submarina y está protegida desde 2002. Es visitable desde el Centro de Interpretación de Vigo, donde nos darán todas las claves para que nuestras excursiones en familia sean tan divertidas como divulgativas.

Las Tablas de Daimiel (Castilla-La Mancha)

Las Tablas de Daimiel

Autor: Pablo García Armentano

Declarado reserva de la biosfera desde 1981, es casi el último y el mejor ejemplo de ecosistema de tablas fluviales que la acción humana y la desertificación –ayudada por la primera– han ido reduciendo en la península. El manchego es uno de los parques menos visitados, pero eso no lo hace menos interesante ni diverso. Está documentado que ya desde el siglo XVI el mismísimo rey Felipe II ordenó que el paraje «se guardase muy bien» ya que los reyes lo visitaban para cazar desde 1300. Europa lo tiene catalogado como espacio singular desde 1965 y expertos como Félix Rodríguez de la Fuente quedaron fascinados por su excepcionalidad.

Garajonay (Canarias)

Garajonay

Autor: Michal Klajban

En realidad, cualquiera de los cuatro parques canarios merecería estar en esta lista. Pero este paraje sito en la isla de La Gomera no solo es parque nacional, sino también, desde 1986, patrimonio de la humanidad. De hecho, se trata del parque canario más joven, ya que no se protegió hasta la década de los 80. Su ecosistema volcánico es el hogar de más de 50 especies de árboles y vegetales entre los que destaca el monteverde canario, presente en más del 80 % de su superficie –más de 10% de la isla a la que pertenece–. Más de 120 especies endémicas canarias son cuidadas en su entorno. Una de las claves de la magia de este espacio es la inexistencia de núcleos urbanos dentro de su superficie: tan solo cuenta con numerosos senderos que permiten recorrerlo y una zona recreativa para los senderistas.

Monfragüe (Extremadura)

Monfragüe

Autor: Alonso de Mendoza

Este parque de la provincia de Cáceres es el hogar de más de 1.300 especies de plantas vasculares, además de ser conocido por su rica biodiversidad de avifauna. Algunas de las mayores colonias europeas de buitre negro, águila imperial, cigüeña negra, búho real o buitre leonado viven y crían en este paraje. Es también reserva de la biosfera de la Unesco desde 2003. Ambos niveles de protección (el nacional y el de Naciones Unidas), abarcan hasta 15 municipios y su nombre proviene del latín mons fragorum (monte denso). Además, más de 200 especies de vertebrados lo utilizan como zona de cría. Monfragüe está considerado también uno de los lugares con mejor calidad para la observación del cielo nocturno, gracias a la práctica ausencia de contaminación lumínica en su interior.