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Los deseos (y retos) ambientales para 2021

Los deseos (y retos) ambientales para 2021

Desde Naciones Unidas han sido categóricos: 2021 es un año clave para el planeta que pondrá sobre la mesa las prioridades de los países. Pero, también, se presenta como un momento perfecto para abordar una verdadera transformación ecológica a través de los planes de recuperación para hacer frente a la crisis económica que ha desatado el virus.

Este recién estrenado año no solo se caracteriza por ese ansiado principio del fin de la pandemia: la protección del medioambiente, tan ligada a los procesos de zoonosis –el salto de una enfermedad de los animales a los seres humanos–, vuelve a recuperar su lugar entre las prioridades de los mandatarios internacionales. O, al menos, así se espera. Ya en diciembre, el director del Programa Mundial de Alimentos (WFP), David Beasley, alertaba de que la ONU va a tener que priorizar «salvar el iceberg antes que al Titanic» y los Gobiernos del mundo no deben perder la perspectiva climática en todas las decisiones que tomen en este año decisivo para crear una sociedad pospandemia más justa e inclusiva. Porque la Agenda 2030 entra este año en su recta final y, precisamente, para no dejar a nadie atrás, como dice Beasley, en la crisis humanitaria en la que está sumergido el mundo, mirar al futuro en clave de sostenibilidad es esencial.

Tanto Naciones Unidas como oenegés ecologistas llevan ya meses alertando de la importancia de que la recuperación económica sea verde y justa

Deseo 1: una salida sostenible de la crisis

Tanto Naciones Unidas como oenegés ecologistas llevan ya meses alertando de la importancia de que la recuperación económica en 2021 sea verde y justa. Como ya han anunciado la Unión Europea y España, entre otros muchos países, la denominada recuperación verde parece el único camino posible para que construir ese futuro sostenible que empieza con el año nuevo.

El informe Por una recuperación verde y justa insta a España a apostar desde ya por «un modelo energético más limpio, eficiente y renovable, que incluya la tramitación de la Proposición de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y las inversiones previstas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que contemplan una dotación de 241.400 millones de euros entre 2021 y 2030 destinados fundamentalmente al impulso de las renovables». Organizaciones ambientales como la Fundación Ellen MacArthur recuerdan que la transición que empieza este año deber apostar, también, por los sistemas alimentarios sostenibles y justos, además de por la protección de las aguas.

Deseo 2: el camino europeo hacia las emisiones cero

Europa entra este año en una década decisiva que probará si el continente es capaz de materializar sus ambiciones climáticas. Los pasos que se empiecen a tomar hoy acercarán –o alejarán– a los Estados miembro de sus objetivos de reducir al menos en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los niveles de 1990. El Gobierno de España se muestra un tanto más ambicioso y eleva esta cifra al 55%. Además, busca emprender el camino que nos lleve a que el 32% del consumo de energía venga de

fuentes renovables o se mejore en un 32,5% la eficiencia energética.

Deseo 3: seguir aplicando las 3 R’s de la economía circular

Reducir, reutilizar y reciclar: este año no se dejará de apostar por ese trinomio que ya forma parte de las vidas de cada vez más personas en todo el mundo

En 2021 no se dejará de apostar por ese trinomio que ya forma parte de las vidas de cada vez más personas en todo el mundo: reducir, reutilizar y reciclar. El pasado año, a pesar de su dureza, ha reafirmado el compromiso de la sociedad española con hábitos como el reciclaje: más de 2,5 millones de personas afirmaron haber empezado a reciclar nuevos residuos durante el confinamiento, en unos momentos en los que, además, la recogida y selección de residuos para su posterior reciclaje no paró en ningún momento.

Solo si la sociedad apuesta por el reciclaje junto a la reutilización de materiales y materias primas y la reducción se conseguirá apostar por una economía completamente circular que ayude a mejorar la salud de nuestro planeta.

Deseo 4: el cambio que nos pide la COP26

El colofón de 2021 lo pondrá la ya considerada cumbre del clima más importante desde la de París de 2015: la COP 26 que se celebrará en Glasgow un año después de su fecha original se presenta como la oportunidad de oro para que los líderes globales pongan sobre la mesa objetivos realmente ambiciosos para mantener el aumento de temperatura global por debajo de los 1,5 grados y marcar ritmos claros hacia la descarbonización total. Después de que en diciembre el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, instase a todos los países del mundo a declararse en emergencia climática, una cumbre del clima que vaya más allá de la mera declaración de intenciones parece más necesaria que nunca. Porque, como dijo Guterres, «estamos en guerra con la naturaleza y hay que hacer las paces». Y 2021 es el año para comenzar a reconciliarnos con el planeta que nos da la vida.