Tu entorno

LIBERA 2020: Recuperando el equilibrio de la Tierra

LIBERA 2020: Recuperando el equilibrio de la Tierra

Equilibrio. El delicado contrapeso en el que los seres humanos convivimos con los entornos naturales. Basta con que algo, por pequeño que sea, desnivele la balanza para que todo el ecosistema sufra los efectos. Este 2020 nos ha dado el ejemplo perfecto: si queremos mitigar el impacto de futuras pandemias tenemos que centrarnos en cuidar la naturaleza. Con ese objetivo, el Proyecto LIBERA –que surgió hace ya cuatro años del compromiso de Ecoembes y SEO/BirdLife con el cuidado de nuestro entorno– se ha adaptado a las circunstancias de esta crisis sanitaria para continuar trabajando en el grave problema ambiental de la basuraleza, contribuyendo así en la lucha y concienciando a la sociedad.

A pesar de la pandemia se han caracterizado cerca de 100.000 objetos abandonados en 611 puntos de España

Una de las iniciativas que define a LIBERA es la caracterización y recogida de los residuos abandonados en puntos terrestres, marinos y fluviales de España. En los años anteriores, las playas, los ríos y los bosques se llenaban de miles de voluntarios a la caza de la basuraleza. Aunque esta vez el número de voluntarios se ha visto mucho más reducido debido a la crisis sanitaria –han participado 12.500 personas, menos de la mitad que en 2019–, la Memoria 2020 de LIBERA presentada esta semana indica que, a pesar de todo, se han conseguido caracterizar cerca de 100.000 objetos abandonados en 611 puntos. En otras palabras: la naturaleza puede respirar más tranquila ahora que ha quedado liberada de 13,4 toneladas de basuraleza, prácticamente el doble de lo que puede llegar a pesar un elefante africano. Es un número de residuos incluso mayor que el de 2018 –que ascendió a 95.970–, cuando no sabíamos de pandemias.

Parte del éxito de estas cifras recae en los apoyos que este proyecto sigue recabando: en LIBERA participan 1180 entidades científicas, educativas, divulgativas y de la Administración Pública. Toda una red que refuerza esta iniciativa desde ámbitos muy diversos y que permite la organización de encuentros entre voluntarios para acabar con esta basuraleza.

Los objetos más comunes en las recogidas de 2020 han sido piezas de plástico, colillas, botellas de plástico, latas de bebida y piezas de vidrio

Estas campañas de batidas de limpieza, bautizadas como 1m2, no solo permiten solucionar parte del problema de la basuraleza en los espacios naturales, sino que también sirven para involucrar a la sociedad con datos crudos y fidedignos: el primer paso para comprender el impacto de los residuos en la naturaleza y cambiar esos hábitos que afectan gravemente al medioambiente. Y es que, según el Barómetro de la basuraleza –el instrumento creado por LIBERA para el seguimiento del impacto de estos residuos abandonados– los objetos más comunes en las recogidas este año han sido piezas de plástico, colillas, botellas de plástico, latas de bebida y piezas de vidrio; desechos del día a día que han quedado tirados en los ecosistemas por falta de compromiso con el medioambiente.

En playas y mares han llegado a detectarse hasta embalajes industriales. En los bosques, después del plástico, las colillas han sido las grandes protagonistas a pesar del riesgo de incendio que suponen para la vegetación. Además, a la ecuación de los 100.000 objetos se ha sumado este año pasado un nuevo componente: las mascarillas. Aunque el Gobierno recomienda adquirir mascarillas reutilizables, gran parte de la población tiende a recurrir a las quirúrgicas, equipos de protección que, si bien son tremendamente beneficiosos para el ser humano, pueden convertirse en algo muy dañino para el medioambiente.

A la ecuación de los 100.000 objetos se ha sumado un nuevo componente: las mascarillas

Por este motivo, LIBERA, con el apoyo de la Fundación Reina Sofía, puso en marcha la campaña #NoAbandonesTusGuantesYMascarillas, insistiendo en la importancia de ser responsables en la gestión de estos nuevos residuos, cortando sus gomas para evitar posibles enredos y desechándolos siempre a la papelera o contenedor de restos, y nunca en el amarillo o el azul. «Este año nos ha servido, más que nunca, para seguir transmitiendo a los ciudadanos la necesidad de valorar los efectos de nuestras acciones y de nuestro estilo de vida en el planeta», añade Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes.

Para hacer llegar el mensaje lejos y con la imposibilidad de celebrar grandes recogidas colectivas de residuos, el proyecto se vio en la obligación de reinventarse en otros aspectos. Así ha nacido, por ejemplo, 600píxeles² por la naturaleza, una iniciativa virtual en la que se compartieron cerca de 1.300 imágenes de espacios naturales españoles para hacer visibles su belleza y reclamar que se mantengan libres de residuos. Por otro lado, aprovechando que la pandemia complicó las escapadas vacacionales de los españoles, LIBERA creó también la campaña #MiPuebloSinBasuraleza para concienciar sobre el problema del abandono de residuos en los entornos rurales y fomentar el turismo sostenible. Se han unido ya 350 municipios. «Desde aquí lo tenemos claro: cada uno de nuestros gestos repercute en nuestro entorno y nuestro bienestar», concluye Martín. Si queremos que el coronavirus sea la última pandemia, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Empecemos por liberar al planeta de nuestros desechos.