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Las científicas españolas que luchan por la protección de la Antártida

Las científicas españolas que luchan por la protección de la Antártida

Estamos lejos de conseguir la igualdad de género en muchos aspectos. Uno de ellos, el de la cantidad de mujeres que ocupan cargos directivos gubernamentales. Según las cifras de ONU Mujeres, la entidad de Naciones Unidas para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, solo en 22 países del mundo hay jefas de Estado o de Gobierno, y 119 de ellos nunca han sido presididos por mujeres. Por el ritmo al que vamos, esta agencia de la ONU estima que la igualdad en las más altas esferas no se logrará en otros 130 años. Una verdadera pena, y no solo por una cuestión de derechos, sino porque uno de los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad en este momento es la emergencia climática, y –según diversos estudios– las mujeres se preocupan más y tienen mayor conciencia sobre el tema, además de ser uno de los grupos más perjudicados por el problema, como apunta la organización internacional. De ahí, que sea tan importante que las mujeres lideren iniciativas y proyectos que protegen el medioambiente.

España tiene la oportunidad de continuar el legado del  Protocolo de Madrid de 1991 para la protección del medioambiente antártico y sus ecosistemas

Un claro ejemplo es Ellas Lideran, un colectivo de científicas españolas que impulsa el liderazgo de mujeres por la acción climática. Su lucha actual, como dejaron claro en un artículo publicado en El País, es la de proteger la península antártica y su rica y frágil biodiversidad. Allí, entre los glaciares y en sus gélidas aguas, conviven ballenas jorobadas, rorcuales minke y orcas con focas, pingüinos, peces y otras especies de animales acuáticos. Todos ellos en equilibrio gracias a unos pequeños crustáceos de los que muchos se alimentan llamados grill antártico.

«La península antártica occidental no es solo uno de los lugares más bellos e icónicos del planeta, sino también uno de los más frágiles. El funcionamiento de sus ecosistemas depende de la biodiversidad que albergan sus aguas, pero a día de hoy estas no están protegidas. La masa de tierra de la península antártica está protegida por el Tratado Antártico desde 1961, pero las aguas del océano Austral pertenecen a alta mar, fuera de toda jurisdicción nacional», apuntan las científicas de Ellas Lideran.

Ellas Lideran es un colectivo de científicas españolas que impulsa el liderazgo de mujeres por la acción climática

Tres amenazas para el ecosistema

Sus espectaculares paisajes atraen a cada vez más personas: en la última década el turismo se ha duplicado. Decenas de miles de personas viajan cada año a visitar el puerto de Neko y a Port Lockroy para fotografiar los glaciares, las ballenas y los pingüinos.

El aumento de infraestructura con fines científicos es el tercero de los problemas que denuncian las expertas como causantes del daño en la región. «Los edificios desplazan la vida silvestre y la vegetación. El ruido de los aviones molesta a los pingüinos, otras aves marinas y focas que se congregan en la península para reproducirse y mudar. Además, las zonas cercanas se contaminan por hidrocarburos, metales, retardadores de fuego y contaminación microbiana de las aguas residuales», afirman. Y, por último, el calentamiento global es la cuarta gran amenaza de la zona, donde las alteraciones del tiempo hacen que los animales se enfermen con mayor facilidad y que aparezcan nuevas especies que no pertenecen a la región. Eso, sin hablar del deshielo de su hábitat tan conocido por todos.

En la última década el turismo se ha duplicado en la Antártida

Liderazgo español

De ahí que estas 289 científicas del mundo pidan mayor protección de la región a la Convención para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), el organismo internacional encargado de gestionar el uso y explotación de los recursos marinos y el que regula la actividad humana en la península. Sin embargo, las aguas antárticas aún no han sido declaradas como Área Marina Protegida (AMP). Es precisamente ante esta decisión donde España podría dar un paso al frente y liderar la protección de la Antártida, como opinan las expertas de Ellas Lideran: «Tiene la oportunidad de continuar el legado histórico demostrado con la firma del  Protocolo de Madrid de 1991 para la protección del medioambiente antártico y sus ecosistemas».

Aunque el Protocolo de Madrid recoge un conjunto de reglas que se deben aplicar a toda la actividad humana en la Antártida, las expertas consideran que hace falta mayor protección. En su opinión, sería necesario crear un AMP alrededor de la península: un área total de 670.000 kilómetros cuadrados con la que se protegería la región de las consecuencias futuras del cambio climático, y que permitiese la pesca, aunque de manera controlada. Un llamamiento para salvar el mundo, empezando por esa fuente de biodiversidad que se está quedando sin hielo y, también, sin alimento.