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Cuando preservar nuestro planeta no entiende de edades

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Cuidar del medioambiente y preservar nuestro planeta es tarea de todos. En este esfuerzo colectivo, cada una de las partes aporta lo mejor de sí mismo, contribuyendo a alcanzar esa meta compartida y hacer que nuestro planeta sea un lugar más habitable. Si los jóvenes aportan su energía y entusiasmo a la hora de pedir cambios en la lucha contra el cambio climático, son en muchas ocasiones nuestros mayores los que tienen un papel fundamental en esto: transmitir a las próximas generaciones su experiencia y sabiduría con la protección del entorno.

Un proyecto para preservar el planeta

Esta responsabilidad a la hora de ceder el testigo a los más jóvenes a la hora de preservar nuestro planeta se hace tangible con proyectos como ‘Terceros en edad, primeros en reciclar’, una iniciativa desarrollada por Ecoembes para preservar el planeta y que trabaja para que los mayores se conviertan en embajadores del reciclaje y del consumo responsable. El proyecto, que arrancó en 2017, ha conseguido llegar a más de 355.800 mayores y cuenta con cerca de 300 centros de mayores, centros de día, centros sociales y apartamentos de Aragón, La Rioja, Cantabria, Extremadura y Asturias.

Nuestros mayores ya eran referentes en sostenibilidad, muchas veces sin ser conscientes de ello. Y es que muchas de sus costumbres, influidas por la tradición y los hábitos del momento, han marcado la forma que tienen de ver el mundo que nos rodea: compraban a granel, cocinaban con productos frescos, confiaban en reparar antes que, en cambiar, y evitaban el consumo desmedido.

La tercera edad implicada con el reciclaje

Con esta base, implicar al colectivo de la Tercera edad en el reciclaje es sencillo, ya que muchos parecen llevar la economía circular en la sangre. Y es que, a partir de distintas actividades lúdicas y terapéuticas, tales como juegos y manualidades, esta iniciativa con sigue que nuestros “abuelos y abuelas” conviertan en auténticos embajadores a la hora de cuidar de nuestro entorno. Además, Ecoembes proporciona a los centros participantes papeleras amarillas y azules para poder realizar una separación adecuada -ya se han entregado 1.860-, así como cartelería, vinilos y otros elementos para colocar en los diferentes espacios del centro, consiguiendo que su implicación sea la máxima posible.

O en palabras de Francisco Pérez, un asturiano de 74 años: “Los mayores damos un buen ejemplo y además debemos ser el espejo en el que se miren los más jóvenes. Entre todos intentaremos llevar hasta el máximo el reciclaje”.