Economía circular

Arquitectura slow: construir para el bienestar personal y medioambiental

Arquitectura slow: construir para el bienestar personal y medioambiental

7 de la mañana. Suena el despertador. Corriendo a la ducha. ¿Desayuno? No tengo tiempo, lo haré en la oficina. 8.30: un par de reuniones, se acumulan mis emails sin leer y crece la lista de tareas. ¡Me falta tiempo! Como en media hora pegada al teléfono y vuelta al ordenador. Termino antes de las 19.00, y a casa a toda prisa para cenar, porque quiero hacer un par de cosas antes de acostarme. Vivimos acelerados. En las sociedades urbanas del siglo XXI, todo sucede a una velocidad vertiginosa sin apenas darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. Y cuando llegamos a casa, es difícil relajarse. En primer lugar, porque seguimos conectados a nuestros aparatos electrónicos –siempre más pendientes de lo que ocurre fuera y lejos de nuestro entorno que de lo que nos rodea–. Pero, además, porque nuestros hogares están diseñados de manera que poco nos invitan a desconecta...

Júlia López Ventura: «¿Qué es la normalidad? Si es seguir creciendo desconectados del planeta, quizá no deberíamos querer volver a ella»

Júlia López Ventura: «¿Qué es la normalidad? Si es seguir creciendo desconectados del planeta, quizá no deberíamos querer volver a ella»

En el ya lejano 2005, Kevin Livingstone, ambientalista y, por aquel entonces, alcalde de Londres, propuso la creación de una organización sin ánimo de lucro que conformase el espacio perfecto para que las megaciudades del mundo encontrasen su hueco en las negociaciones climáticas de Naciones Unidas. Así nacía la C40, una red constituida por 98 de las urbes más pobladas del planeta que buscan soluciones al deterioro ambiental global. Su directora regional para Europa, Júlia López Ventura, recuerda que sin contar con esas grandes ciudades –que suponen el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero– sería imposible impulsar los ambiciosos objetivos marcados por la ONU en la lucha contra el cambio climático para la próxima década. La C40 lanzaba hace poco la Agenda de los alcaldes por una recuperación verde y justa. ¿Cuáles son sus ingredientes clave? Esta a...

La huella de la basura electrónica

La huella de la basura electrónica

Imaginen un rascacielos de basura con un peso equivalente a doscientas veces el Empire State de Nueva York. Piensen en una montaña gigante de basura que sea nueve veces la pirámide de Keops. Este es el tamaño de basura electrónica (e-basura) o chatarra electrónica (e-waste) que generamos cada año. Cuarenta y seis millones de toneladas. «Cada año se generan en el mundo cuarenta y seis millones de toneladas de residuos electrónicos» España es el quinto país europeo que más contribuye a este inmenso vertedero electrónico, con una media de veinte kilos por español, un 43% más que hace tan solo ocho años. El ritmo crece tres veces por encima de la media de desperdicios urbanos. Y sólo se recicla una quinta parte de esta basura. Las cifras las ofrece el último informe de la Universidad de Naciones Unidas. Televisores, neveras, tablets, microondas, hornos, s...

El agua de lluvia como un recurso reciclable

El agua de lluvia como un recurso reciclable

Las respuestas para cuidar el planeta, en ocasiones, están en el pasado, no en el futuro. Durante siglos los seres humanos han reutilizado el agua de lluvia para usos que hoy llamaríamos domésticos: volver a generalizar este reciclaje en los lugares donde sea posible permitiría ahorrar un recurso básico que la crisis climática vuelve cada vez más escaso. En muchas zonas de España la población ya está familiarizada con el ahorro de agua en tiempos de sequía –desde procesos tan sencillos como reutilizar aguas de la ducha o la limpieza para fregar o la de las ollas de la cocina para regar las plantas–. Pero ir un paso más allá y reciclar la lluvia, especialmente en zonas de alta incidencia de precipitaciones, puede ayudarnos a ahorrar hasta un 50% de la factura, respetar el ciclo del agua y mantener una forma de vida más respetuosa y acorde con nuestro entorno. Y es qu...

Rumbo al mañana (eléctrico y sostenible) de los residuos

Rumbo al mañana (eléctrico y sostenible) de los residuos

Inmersos ya en un acelerado proceso de descarbonización que traspasa todas las capas de nuestra vida, la tecnología que nos hace más sostenibles genera también desechos que debemos reciclar y reutilizar. El litio, invisible e inseparable compañero en ese viaje, es uno de los materiales clave para cuadrar el círculo de la gestión de nuestros residuos si queremos que el mañana sea más verde. Unos minutos después del Big Bang, se formó el elemento –sólido– sobre el que pivotará el futuro de la humanidad… aunque, en cierta manera, nuestro mundo ya gira a su alrededor. Es el más ligero de la tabla periódica, un metal que se encuentra en la tercera posición: el litio. A pesar de llevar el nombre griego de «piedra» (lithos), su gran ligereza es la ventaja que lo ha convertido en la clave de nuestra tecnología presente y futura. Las baterías de ion de litio han sido ...

Las claves de la Estrategia Europea sobre Biodiversidad

Las claves de la Estrategia Europea sobre Biodiversidad

Se estima que hoy en día hay un millón de especies en peligro de extinción. Mientras que las poblaciones humanas no han dejado de crecer y expandirse a lo largo y ancho la Tierra, la de animales salvajes se ha visto reducida en un 60% en los últimos 40 años. Se diría que la humanidad prolifera a costa de sus vecinos de otras especies y que ser animal salvaje es un deporte de riesgo. Sin embargo, no puede haber crecimiento –tampoco económico– sin sostenibilidad. Aproximadamente la mitad del producto interior bruto (PIB) mundial –40 billones de euros– depende de la naturaleza: agricultura, construcción o alimentación son sectores que cuelgan directamente de ella. También ese turismo que, en 2019, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), movilizó a 1.400 millones de personas en todo el mundo –una quinta parte de la población mundial– gira alrededo...