Circle by Ecoembes Número 4

La bicicleta, la ciudad y el diálogo

La bicicleta, la ciudad y el diálogo

Pedro Bravo es Periodista, escritor, investigador en temas urbanos y consultor de comunicación. Autor del libro Biciosos y del blog Desde mi bici en eldiario.es. Últimamente nos ha dado por entender la vida como un asunto a tratar desde bandos enfrentados. Vale, quizá no sea solo últimamente, pero es que resulta llamativo que, ahora que tenemos más canales de comunicación que nunca, haya una capacidad de diálogo tan pobre y en retroceso. He empezado con un párrafo que parece un rodeo para justificar que me dispongo a decepcionar a mi tiempo. Aquí estoy, invitado por la revista Circle para defender la bicicleta como medio de transporte y a punto de declarar que no, que yo no soy ciclista. Ni ciclista ni conductor ni peatón. Yo no tengo bando de movilidad y juraría que nadie que me esté leyendo lo tiene realmente, aunque alguna persona se pueda sentir identificada con uno...

Entrevista: Valvanera Ulargui

Entrevista: Valvanera Ulargui

Tan solo faltaban tres meses para la celebración de la Cumbre del Clima de París cuando el Consejo de Ministros la nombró directora de la Oficina Española de Cambio Climático de España. Valvanera Ulargui (Madrid, 1973) fue una figura clave en los acuerdos de aquel diciembre de 2015. Su bagaje durante los últimos 20 años en negociación internacional -en instituciones como la Comisión Europea, el ICEX o Climate Action Network- la convierten en una de las voces más destacadas en medio ambiente y desarrollo sostenible. Una vez terminada la fase de consulta pública para el anteproyecto de Ley de Cambio Climático, ¿cómo valoras la respuesta de la sociedad española? Ha sido una respuesta positiva tanto por el nivel de participación de la gente como por las aportaciones recibidas y su variedad. En términos cuantitativos, hemos recibido 328 aportaciones. Todos los sectores de ...

El placer de estar vivo en Doñana

El placer de estar vivo en Doñana

¿Cómo os puedo explicar desde estas teclas el aroma de una mañana de primavera o la textura de la luz durante un atardecer de otoño en Doñana? Es imposible. Como tampoco puedo describir la sensación que produce el suave tacto de la arena fina de la duna en los pies descalzos o el sabor intenso de una varilla de hinojo paseando entre los lucios. Puedo compartir la imagen de una puesta de sol en la marisma, pero no es lo mismo que estar allí y verla hasta que las lágrimas te dejan. Puedo añadir un archivo sonoro con la aflautada melodía de la oropéndola cantando en el pinar, pero nunca sonará como suena en el pinar. Porque no: no hay forma de expresión capaz de transmitir el profundo placer de estar vivo en Doñana. El placer de ir caminando por la dehesa, ese bosque amable de suelo mullido y hierba fresca, embrujado por la canción de los jilgueros y el perfume de la ge...

Si el aire es de todos, la contaminación también

Si el aire es de todos, la contaminación también

Nueve de cada diez personas en el mundo respiran aire contaminado, lo que provoca enfermedades, sobre todo cáncer de vejiga y pulmón, alergias y muertes prematuras. Un aire sucio también empobrece nuestra calidad de vida. O tomamos medidas o, de aquí a 2050, cuando los núcleos urbanos hospeden al 70% de la población mundial, las consecuencias serán aún más trágicas. Más de doce millones de personas pierden la vida cada año en el mundo a causa de la contaminación del aire, una cifra 234 veces superior a las muertes que provocan los conflictos armados, según datos de la ONU; es decir, la mala calidad del aire es la responsable del 23% de las defunciones que se registran en el mundo y del 25% de las de niños menores de cinco años. En nuestro país, la exposición a contaminantes ambientales sesga la vida de 21.000 españoles, de las cuales al menos 15.000 son atribuibl...

Mensaje en una botella

Mensaje en una botella

Los datos –corean investigadores, empresas, Administraciones Públicas y titulares por doquier– son el petróleo del siglo XXI. Suscriben que la ingente cantidad de información recopilada gracias al big data permitirá generar nuevos modelos de negocio fundados para la toma de decisiones e, incluso, replanteará nuestra relación con la naturaleza. El futuro está por escribir, pero de algo no cabe duda: la data era transformará –ya lo está haciendo– el mundo de pies a cabeza. Esta revolución digital despierta, como toda ola de cambio, nuevas esperanzas y no pocos temores. Hasta hace poco, el big data se imaginaba como un sujeto peligroso, un inmanejable amasijo de ceros y unos con voluntad propia que venía a colarse en nuestras casas y arrebatarnos la intimidad y la seguridad. A deshumanizarlo todo. Una vez más, los árboles no dejaban ver el bosque. Lo revolucionario d...